En medio de la crisis económica que atraviesa el país, el Senado de la Nación volvió a quedar en el centro de la polémica tras confirmarse un nuevo aumento en las dietas de los legisladores, que elevará sus ingresos a cifras millonarias.

A partir de marzo de 2026, los senadores nacionales pasarán a cobrar más de 11 millones de pesos brutos por mes, producto de un acuerdo paritario firmado entre las autoridades del Congreso y los gremios que representan a los trabajadores legislativos.

El incremento forma parte de un esquema de aumentos salariales escalonados que alcanza aproximadamente un 12,5% acumulado entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, lo que impacta automáticamente en las dietas de los legisladores porque están atadas al salario del personal del Congreso.

Con este nuevo ajuste, el sueldo bruto de un senador rondará los $11,5 millones mensuales, monto al que luego se le descuentan impuestos como Ganancias y aportes previsionales.

Cuánto ganarán los senadores de La Rioja

Este aumento también alcanzará a los tres senadores nacionales por la provincia de La Rioja, quienes pasarán a percibir ingresos cercanos a los 11 millones y medio de pesos mensuales.

Cada uno de ellos cobrará una dieta similar al resto de los legisladores nacionales, lo que significa que la representación riojana en el Senado costará más de 33 millones de pesos mensuales en salarios, sin contar asesores, estructura y otros gastos del funcionamiento legislativo.

Polémica política

El incremento generó fuertes críticas en distintos sectores políticos y sociales, especialmente por el contraste entre los ingresos de los legisladores y la situación económica de gran parte de la población.

Desde el Senado señalaron que el aumento no fue votado directamente por los legisladores, sino que se produce de manera automática al estar vinculado a las paritarias del personal legislativo.

En ese contexto, la vicepresidenta Victoria Villarruel, en su rol de presidenta del Senado, sostuvo que no tiene facultades para frenar el aumento y sugirió que cada senador decida si quiere donar el incremento salarial.

Mientras tanto, el nuevo incremento vuelve a abrir el debate sobre el costo del Congreso y los mecanismos automáticos que actualizan las dietas de los legisladores, que en menos de dos años pasaron de alrededor de 9 millones a superar los 11 millones de pesos mensuales.