Desde la Subsecretaría de Seguridad Vial informaron cómo se realizan los operativos de tránsito, en el marco de la emergencia vial que decretó el Gobierno Provincial, a fin de disminuir la siniestralidad, habida cuenta de la saturación en el servicio sanitario por la pandemia de Coronavirus.

En ese marco, Nadia Luján Galo, miembro del área dijo que los operativos “se fundamentaron por los hechos de público conocimiento que son los siniestros viales debido a la saturación que se produjo en salud, y se tomó esta medida a los fines de ser más rigurosos y tener más presencia policial en las calles”.

La Subsecretaría de Seguridad Vial controla el uso del casco debidamente colocado, y entre las medidas que se implementaron están los Decretos 154 y 155, que hablan de la emergencia vial y regula las sanciones para quienes conducen con menores de edad a bordo, o con más de dos personas en ciclomotores. “El decreto 155 prevé la Ley Seca, que es prohibir las ventas de bebidas alcohólicas desde las 00 horas del viernes hasta el lunes a las 8”, especificó.

“En base a las estadísticas, no se están dando los siniestros en los mismo lugares, pero se fijan los puntos de siniestralidad, y van rotando, ya que la idea, coordinada desde Nación, es que el micro y macrocentro sea cubierto por la municipalidad, con presencia policial, pero estamos más que todo en los alrededores, y en los barrios donde hay disminución de velocidad”, explicó en ese sentido.

Luján Galo expuso que hay áreas donde los controles son reductores de velocidad, como por ejemplo en Avenida Facundo Quiroga. “Se acude a esto por los números que se manejan, y el aumento de casos”, indicó asimismo y remarcó que “la visión del Gobernador Ricardo Quintela es que no se saturen las camas de UTI, pero actualmente sabemos que el virus se disparó, y por eso solicitamos que sean responsables al momento de conducir, dado que depende cien por ciento de nosotros”.

“La persona que conduce un vehículo tiene que cumplir reglamentariamente con lo que prevé la ley, a la hora de circular con el casco en condiciones. Las acciones generan siniestros son el mal uso de casco, conducir en exceso de velocidad, y ante calles que no están en condiciones, si uno maneja con precaución, se pueden evitar los siniestros”, expuso.

Por otro lado llamó a la sensibilidad ciudadana dado que “nadie dimensiona la responsabilidad que tiene cada uno, de avisar donde están los controles de alcoholemia, pero nadie visualiza el gran daño que le hacen a un conductor que esté alcoholizado”.

“Con un año donde aprendimos a cuidar la salud, con distancia social, lavado de manos y todo ese buen comportamiento conforme al virus, dice que si uno se acostumbra a usar el cinturón, tener el vehículo en condiciones, todo lo que genere la posibilidad que se presente una situación de siniestro, se va a controlar rigurosamente”, subrayó Galo.

A su vez, recordó que en el caso de los controles alcoholemia, es “tolerancia cero”: “se retiene el vehículo, y el procedimiento suele ser llamar a un familiar para que busque a la persona alcoholizada. En algunos casos, cuando los conductores se violentan y desobedecen a la autoridad, se aplica el código contravencional”.

“Específicamente, el artículo 4 del Decreto 154, de Necesidad y Urgencia, prevé que cuando llevamos menores de 12 años y más de una persona en el vehículo, es más severa la infracción, porque fija un mínimo de 100, y si es reincidente, se duplica la multa”, finalizó.

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