[REDACCIÓN EL FEDERAL] “Es una de las mayores promesas que tenemos”. La definición se la dio a EL FEDERAL el presidente de la Federación Argentina de Luchas Asociadas, Fernando Rittner. Y se refiere a la luchadora olímpica Evelin Sosa, que llegó a donde ningún juvenil pudo en Argentina, fue campeona sudamericana entre los mayores y sueña con llegar a los Juegos Olímpicos de París en 2024. Un problema personal y la pandemia le pusieron un freno a sus aspiraciones, pero busca ponerse de pie. Mientras alterna sus esfuerzos entre los entrenamientos y su trabajos en una lomitería, consiguió una ayuda de la Legislatura provincial para encarar esta nueva etapa.

No parece luchadora. Habla tranquila, con voz dulce y pausada. “Siempre me dicen que cuando peleo tengo que ser más agresiva”, le dice Evelin a EL FEDERAL en una entrevista virtual.

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Su quinto puesto en la versión juvenil del Campeonato Mundial de Lucha disputado en la comuna francesa de Mâcon, en 2016, fue un hito. “Nadie había logrado algo así en el país”, grafica Rittner.

Lo que siguió es uno de los momentos más duros en la etapa de todos los deportistas: el salto de juveniles a mayores. Es un momento en el que son muy grandes para juveniles y muy hicos para las mayores.

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Eso no le impidió a Evelin consagrarse campeona entre los adultos en el torneo Sudamericano disputado en Río de Janeiro durante un exitoso 2017 para la atleta riojana: obtuvo la medalla de plata en la Copa Brasil y fue tercera en el campeonato Panamericano de juveniles y quinta en el de mayores. Venía de dos ediciones consecutivas con podios en el Sudamericano de adultos y al año siguiente fue octava en el Klippan Lady Open, un respetado torneo internacional celebrado en Suecia.  

Su carrera hasta ese momento había sido meteórica, desde que empezó como judoca a los 8 años, migró a la lucha a los 13 y una actuación destacada en los Juegos Evita le abrió las puertas del CENARD en la Ciudad de Buenos Aires, a donde vivió desde los 15 años hasta el 2019.

Luego irrumpió en su vida un período negro en su carrera. Después de años de convivencia sin problemas en el Cenard y durante los viajes con la selección, a poco de llegar a la ciudad boliviana de Cochabamba, donde se disputaron los Juegos Suramericanos de 2018, una acusación por un robo puso un freno en su carrera.

“Entré en depresión y tuve que trabajar con psicólogas, porque quería dejar mi carrera. No quería saber nada con la lucha. Había traído muchos resultados para el país y no me defendieron. Quería que investiguen, que revisen las cámaras, pero sentí que no me escuchaban”, recuerda.

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Evelin perdió su beca y la pandemia no hizo más que agrandar la herida. La joven atleta tuvo que cambiar horas de entrenamiento por trabajo. Consiguió empleo en la lomitería y colabora tres días a la semana en el Hogar San José. Pero al final, terapia mediante, volvió a entrenar en el gimnasio del exitoso judoca riojano Alfredo Effron y ya aspira a lograr metas importantes.

En el corto plazo, Evelin dice que quiere volver a pelear en el Panamericano, que su meta es conseguir otra vez un podio. El sueño más lejano es llegar a unos Juegos Olímpicos. La vicegobernadora Florencia López le consiguió una ayuda económica para solventar los gastos, mientras espera que llegue la beca por alto rendimiento deportivo. Es una de las mayores esperanzas del deporte en La Rioja y todo indica que volverá a haber noticias de ella. Anoten el nombre: Evelin Sosa.

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