Un juez de la ciudad de Santa Fe liberó a un imputado en el marco de una causa por el abuso sexual de una mujer ocurrido en abril pasado en la capital provincial porque dijo no poder «relacionar ni entrar en la lógica» de cómo fue que se colocó un profiláctico cuando estaba sometiendo a la víctima, y expresó que no hay «suficiente evidencia» para determinar que la relación fue forzada.

«No puedo relacionar y entrar en la lógica de colocarse el profiláctico para tener esta relación cuando tiene que estar sometiendo a la víctima”, sostuvo el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Rodolfo Mingarini, de los Tribunales de la capital provincial, al argumentar la liberación del acusado.

La decisión fue adoptada durante una audiencia, en la que el magistrado le impuso al acusado medidas restrictivas mientras continúa el proceso en libertad.

El caso se inició en abril pasado cuando una mujer que reside en el norte de la ciudad de Santa Fe denunció ante el Ministerio Público de la Acusación (MPA) que un albañil que trabajaba en una obra en construcción cercana ingresó a su domicilio y la sometió sexualmente.

La fiscal Celeste Minitti, en representación del Ministerio Público de la Acusación (MPA), sostuvo en una audiencia realizada el domingo pasado en los Tribunales que el informe psicológico indicó que “la víctima se encuentra orientada en tiempo y espacio, sin alteraciones en la memoria, ni alteraciones sensoperceptivas y que, además, a lo largo de su relato se pueden registrar varios momentos de angustia en relación a que iba contando lo sucedido”.

Ese informe sobre la salud mental de la víctima fue acompañado por las correspondientes pericias de medicina legal que concluyeron, entre otros aspectos, que la mujer sufrió lesiones compatibles con un abuso y también golpes en otros lugares del cuerpo que denunció en su presentación ante la justicia.

Además, en la casa de la mujer se halló material biológico del hombre, que cuando se enteró de que había sido denunciado se entregó a las autoridades y no negó lo que denominó «una relación sexual».

Al momento de analizar las pruebas, el juez Mingarini, expresó: «Podemos pensar que habría habido relaciones forzadas, pero no puedo entender cómo si va a tener relaciones forzadas, empujándola, sometiéndola, se toma el tiempo, no puedo reconstruir cómo hace para colocarse el profiláctico y luego avanzar sobre el cuerpo de la víctima que según lo que está acá, se negaba».

«La verdad es que ahí es donde me genera la mayor duda”, agregó el magistrado, quien luego admitió la posibilidad de «que haya habido esta relación no consentida».

«Es posible, pero no tenemos suficiente evidencia para considerarla probable”, continuó.

La víctima dijo durante la audiencia de casi dos horas que al agresor lo conocía de vista, por haberlo visto en el barrio, pero que no sabía su nombre.

En principio la policía detuvo a un sospechoso que la víctima no reconoció y recién pudo ser identificado porque una conocida suya lo localizó en la red social Facebook.

A su vez, el acusado dijo en su descargo que con la denunciante tenían «una relación».

El magistrado manifestó que la mujer «por un lado dice que lo conoce, por otro dice que lo desconoce totalmente, y se llega (a identificarlo) precisamente por unos registros fotográficos».

«Con esto no quiero decir que la víctima esté mintiendo ni que esté mintiendo el imputado, lo que quiero decir es que la evidencia nos deja con un análisis de posibilidad para concluir, pero no de que probablemente esto haya ocurrido cómo ha sido relatado”, añadió Mingarini.

El juez señaló luego que no puede meterse «en una cuestión que hace a la intimidad de una persona adulta, no con estas evidencias».

«Evidencias que son todas posteriores y esto, aclaro, tiene que quedar siempre con una mirada desde un lugar que tenemos que tener los magistrados respecto a la condición de mujer”, agregó.

Sobre los exámenes médicos a los que fue sometida la mujer, dijo: «Las lesiones que tiene a nivel genital no se condicen con un acceso carnal, una penetración forzada, sino que tenemos que atenernos a lo que nos dice la víctima”.

También valoró que el acusado «se presenta voluntaria y espontáneamente y sin ser acompañado por ningún profesional ni de confianza ni asistido por la defensa pública porque precisamente había tomado conocimiento que estaba tratando el personal policial de ubicarlo”.

En ese sentido, el juez opinó que «si el imputado hubiera estado pensando de que había cometido este hecho tan grave, aún si así hubiera sido, se presentó, se puso a disposición de las autoridades judiciales a través de la policía. Se presentó espontáneamente, esto debe ser valorado».

«El entorpecimiento probatorio, a esta altura si hubiera querido realizar algún tipo de conducta o acción para interferir para que luego la víctima en un juicio oral y público no declare, ya lo habría podido hacer, estamos hablando de una mujer que vive sola, y por otro lado tengo que valorar que se presentó espontáneamente”, concluyó el juez.

Fuente: Télam

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