No voy a hablar de “mérito” porque sé que eso es mala palabra para muchos y no es mi intención hacer enojar a nadie hoy. Pero no por eso voy a privarme de contar una historia simple, muy parecida a la que me contaba mi mamá cuando repasaba la vida de mi abuelo Mario, de mi abuela Dora o de mi tío Pierino quienes, entre otros, vinieron de Italia a “hacer la América”.

Hoy el desafío es “hacer” (o rehacer) la Argentina que han partido en mil pedazos y para eso necesitamos nuevas historias que nos alienten a sentir que eso es posible. Ese es el lugar que le corresponde a la historia de Leandro Bolaños, un chico de Tigre de 19 años que desde los 14 trabaja de albañil y que hoy (después de terminar la secundaria y ganar una beca para estudiar tecnología), está buscando trabajo en una empresa del sector IT.

Para sostener su hogar (y por qué no, también para darse algunos gustos de niño), Leandro trabaja como albañil desde hace 5 años. Todo lo que sabe de construcción lo aprendió de su papá Roque y su abuelo Raúl quienes toda su vida trabajaron como albañiles. De ellos aprendió la técnica y también la seguridad de que con el trabajo cualquiera puede alcanzar sus sueños.
El esfuerzo garpa: Leandro trabaja de albañil desde los 14 años, consiguió una beca para estudiar tecnología y ahora busca trabajo en el sector

Y eso de los sueños es clave en esta historia. Porque uno de los anhelos de Leandro es trabajar en una empresa de tecnología. Y así como en su familia le enseñaron a levantar paredes, también le transmitieron que con el esfuerzo se construye. Por eso, además de trabajar Leandro se recibió en 2019 de bachiller especializado en informática en la Escuela número 15 de General Pacheco.

Cuando empezó la pandemia, como todos, tuvo que recluirse en su casa. Pero (y aunque esto no tenga nada de malo), no se dedicó a los jueguitos. En enero de este año se anotó en una beca de Junior Achievement Argentina y Google para capacitarse como profesional especializado para dar soporte IT. De 3000 inscriptos quedaron 200 y Leandro fue uno de ellos.

El posteo que realizó Leandro y se viralizó. (Foto: Captura Telenoche)

Con estas certificaciones laborales bajo el brazo, el siguiente paso fue buscar trabajo de lo que le gusta. Entonces redactó un post en la red social para profesionales Linkedin en donde ofreció sus servicios. La respuesta no se hizo esperar. El posteo se volvió viral y tuvo hasta ahora más de 18 mil likes y más de 500 comentarios. Todos ellos dándole ánimo a seguir el camino que se había marcado y muchos otros ofreciéndole trabajo.

Es raro que esto sea noticia. Porque después de todo su historia tiene una lógica lineal, es obvia. Cualquier chico del mundo que quiera abrirse camino en la vida tiene que trabajar, tiene que estudiar. Pero, claro, en la Argentina de hoy esto es una rareza. Porque en el relato hegemónico de hoy (por lo menos de parte del poder político formal) el esfuerzo o el mérito es casi casi, el camino de los infames.

Sin embargo, hay otra Argentina. En principio, es la Argentina que (como le gusta equivocarse al presidente) “bajó de los barcos”. La Argentina de la que me hablaba mi mamá. Ellos fueron por ahí. Pero también hoy hay una Argentina menos estruendosa que piensa en el mismo sentido y se expresa en los comentarios que recibió Leandro en su Linkedin. Allí más de 500 personas lo felicitan, le dan ánimos y acercan consejos al joven de Tigre. “No aflojes, es por ahí. Si estudiás, si trabajás e insistís vas a alcanzar tus sueños”, escribió un tal Luis en un comentario del post. Un tal Luis que nos representa a muchos.