Damián Lezcano Mendoza (70) trabajó en la construcción, fue remisero y en los últimos años, ya jubilado, ejercía la actividad de prestamista al tiempo que tenía una pensión de monoambientes.

Hasta ahí lo que se sabía de él en el barrio Villa Albertina, de la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, partido de Lomas de Zamora. Vivía en esa zona desde hacía unos años con relativa tranquilidad y, en la madrugada de este viernes, fue detenido como principal sospechoso del femicidio de Nancy Videla (31), quien permanecía desaparecida desde el 26 de noviembre.

Fue arrestado pocas horas después de que el cadáver de la mujer de 31 años fuera encontrado en su casa de la calle Bucarest 2531.

Pero en las últimas horas se conoció que el hombre de 70 años, de nacionalidad paraguaya, había sido condenado en 2005 por el crimen de una mujer, ocurrido en 2002 en el partido bonaerense de La Matanza.

Fue sentenciado en una causa tramitada en la Unidad Funcional de Instrucción 2 del Departamento Judicial de ese distrito. El Tribunal Oral Criminal (TOC) N° 2 lo condenó a cuatro años de cárcel por «homicidio en exceso de la legítima defensa».

Con un planteo posterior, sus abogados lograron que Casación le redujera la pena a 3 años de prisión.

Fuentes con acceso a ese expediente citadas por Clarin.com detallaron que el caso por el que lo condenaron ocurrió en 2002 en la localidad de Villa Celina. Y que la víctima fue Encarnación Aguilar Pintos, quien recibió un balazo disparado por Lezcano Mendoza.

Para los investigadores, se trató de un caso de «exceso de la legítima defensa». El acusado argumentó que tiró porque un grupo de personas arrojaba piedras contra su casa.

El ataque en su contra se habría debido a la sospecha de vecinos de la zona de que un ladrón se había refugiado en ese lugar tras cometer un asalto.