REDACCIÓN EL FEDERAL – El operativo de la Policía Federal Argentina que se concretó este martes en la ciudad de La Rioja dejó un hallazgo clave: los casi cuatro kilos de cocaína secuestrados en los dos allanamientos tenían como marca distintiva una cinta de embalar amarilla y el sello de un delfín, características vinculadas históricamente al clan narco encabezado por Delfín Reinaldo Castedo, conocido como el “Patrón del Norte”.
Fuentes policiales detallaron que la organización desbaratada en la Capital operaba en dos puntos: un departamento ubicado en calle Adolfo Dávila, detrás de la Defensoría General del Ministerio de Defensa, donde fue detenido un hombre mayor de edad; y una vivienda en el barrio Santo Tomás de Aquino, donde fue demorado su hijo, empleado provincial en el área de vigilancia de cámaras del 911. Este último habría utilizado su posición para monitorear móviles policiales y rutas de allanamientos, lo que le permitía dar cobertura a la actividad delictiva.
Los investigadores remarcaron que el sello del delfín y la cinta amarilla son dos códigos habituales en cargamentos de alta pureza, con más del 90% de concentración y de origen peruano, considerados de máxima calidad en el mercado ilegal.
Un informe publicado este año por Infobae citó a un especialista en narcotráfico que explicó: “Ese color en los paquetes suele marcar el grado de pureza de la droga. Son de alta calidad, arriba del 90%, y de producción peruana, de mayor concentración y firmeza. Ese código lo comenzó a usar un clan en Perú y otro lo llevó a Bolivia”.
Si bien el logo suele vincularse con Delfín Castedo, uno de los jefes narcos más poderosos del norte argentino, también es utilizado por otros grupos criminales. “Los logos se usan para distinguir al proveedor de la cocaína, es decir, del laboratorio en el que se produce. Tanto la corona como el delfín son garantía de calidad de origen”, señaló otra fuente.
Castedo, detenido en 2016 y acusado de múltiples delitos, se consolidó como uno de los principales distribuidores de droga hacia España, Bélgica e Italia, aunque en general no abastecía al mercado local. El hallazgo en La Rioja ahora abre una línea de investigación sobre posibles nexos entre clanes locales y proveedores internacionales.
El procedimiento, a cargo de la Brigada de la Policía Federal en La Rioja, fue calificado como un “importante golpe al narcotráfico”. La causa continúa bajo investigación judicial.