La Justicia y peritos especializados avanzan en la investigación del hallazgo de restos óseos humanos encontrados en una vivienda del barrio 13 de Enero, donde se presume que corresponderían a tres personas. En el lugar se realizó una inspección ocular encabezada por la jueza de feria María Cecilia Córdoba, junto a la antropóloga María Fernanda Miniotto, quienes constataron el estado de la vivienda y el avance de las actuaciones judiciales.

Ahora será la especialista en antropología forense quien, a través de estudios específicos que se realizarán en la provincia de Catamarca, determinará la antigüedad de los restos, el tiempo aproximado de enterramiento y una estimación de la edad de las personas a las que pertenecerían los huesos.

Según relataron testigos, en un primer momento el hallazgo fue tomado con ligereza. Incluso uno de los propietarios del inmueble bromeó al observar los restos y, entre risas, comentó: “Encontramos al faraón riojano”. La frase, dicha en tono jocoso, reflejaba el clima inicial, donde nadie imaginaba que se tratara de restos humanos.

Sin embargo, la situación cambió por completo cuando se decidió dar aviso a la Policía. En pocos minutos, móviles policiales y personal judicial arribaron a la intersección de avenida Homero Coronel Montes y Jorge Agüero, alterando la tranquilidad del vecindario y despertando la atención de los vecinos.

El hecho ocurrió el martes 20 de enero de 2026, alrededor de las 17 horas, mientras el albañil Walter Toresani, de 66 años, realizaba tareas de excavación en el patio de la vivienda, propiedad de Domingo Adrián Gómez, de 53 años. Al profundizar el pozo, emergieron los restos óseos que motivaron la inmediata intervención policial.

Personal de la Unidad Regional IV – Comisaría Octava constató el hallazgo y dio intervención al Sumariante Penal en turno, oficial ayudante Matías Biondi, quien se comunicó con la jueza Córdoba. Por disposición judicial, se ordenó la presencia de la Policía Técnica Judicial para el levantamiento de los restos y la realización de pericias, entre ellas estudios de carbono, que permitirán establecer su origen y antigüedad.

El propietario del inmueble indicó que adquirió el terreno en 2009 y que la construcción de la vivienda comenzó en 2013, señalando además que al momento de la compra existía una edificación precaria y que el antiguo dueño habría sido un hombre de apellido Yáñez.

Mientras se aguardan los resultados de las pericias forenses, el hallazgo mantiene en vilo tanto a la familia como a los vecinos del sector. Lo que comenzó como una obra doméstica terminó convirtiéndose en un episodio tan inesperado como inquietante, que ahora es materia de investigación judicial.