[REDACCIÓN EL FEDERAL] El proyecto Solar 54, una iniciativa para simular en Los Colorados, La Rioja, las condiciones de vida del planeta Marte, atraviesa hoy una etapa crítica: tras haber completado su fase de diseño en 2023, el emprendimiento quedó en el aire en 2024 por el recorte presupuestario del Gobierno nacional y ahora busca inversores privados y alianzas internacionales para poder avanzar.
Según informó iProfesional, el proyecto se desarrollaría dentro de una reserva natural de 20.000 hectáreas y apunta a construir domos geodésicos destinados a hábitat, laboratorios y sistemas de producción de alimentos, con el objetivo de ensayar tecnologías aplicables a futuras misiones espaciales.
El plan estaba financiado con fondos del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y contaba con la participación de organismos como la CONAE, el Conicet, la Universidad Nacional de La Rioja y la UTN, además del entonces Ministerio de Ciencia. La fase II, finalizada en 2023, consistió en el desarrollo completo del proyecto civil y arquitectónico, pero la falta de recursos detuvo el inicio de las obras.
Ante ese escenario, uno de los impulsores del emprendimiento, Martín Bueno, confirmó que el equipo salió a buscar nuevas fuentes de financiamiento. En declaraciones reproducidas por iProfesional, explicó que ya existen conversaciones con agencias espaciales internacionales y que el Centro Espacial de Emiratos Árabes Unidos mostró un fuerte interés en la propuesta.
De reactivarse, el proyecto contempla módulos con cultivos hidropónicos controlados por sensores e Internet de las Cosas (IoT), laboratorios para simular condiciones marcianas, desarrollo de nanosatélites y un sistema energético basado íntegramente en energía solar, lo que permitiría un funcionamiento carbono neutral.
Según los impulsores, la primera misión experimental podría comenzar seis meses después de instalar el primer módulo, siempre que se logre cerrar el financiamiento necesario.
El posible desembarco de Solar 54 genera expectativas y también dudas en la pequeña comunidad de Los Colorados, donde viven unas 70 personas y funciona una cooperativa que administra el parque desde 2012. La etapa de construcción podría demandar más de 150 puestos de trabajo, pero también abre un debate sobre el impacto ambiental dentro de una reserva natural provincial.
Mientras tanto, el futuro del proyecto que prometía ubicar a La Rioja en la frontera de la investigación aeroespacial depende ahora de capitales privados y del interés internacional que logre consolidarse en los próximos meses.
