[REDACCIÓN EL FEDERAL] El hombre que había sido rescatado en diciembre de 2024 en la ciudad de Chepes, luego de haber permanecido durante años en cautiverio, falleció el jueves pasado, según confirmaron fuentes judiciales y médicas. Tenía entre 60 y 65 años y su muerte está siendo investigada para determinar si guarda relación con las secuelas físicas y emocionales derivadas de las condiciones de encierro que padeció.
De acuerdo a la información difundida por Fénix, la víctima había sido mantenida en condiciones infrahumanas por su pareja, quien lo tenía encadenado, con alimentación insuficiente y sin acceso regular al agua. El caso había generado una fuerte conmoción en la comunidad y derivó en la intervención de la justicia y la policía, que lograron rescatar al hombre y a sus hijos, quienes también estaban sometidos a un contexto de violencia y privaciones.
La causa judicial
La mujer, de nacionalidad sirio-árabe, se encuentra actualmente detenida en el Servicio Penitenciario Provincial. En marzo de 2025, el fiscal Julián de la Colina confirmó en declaraciones a La Red que está imputada por el delito de reducción a la servidumbre, previsto en el artículo 140 del Código Penal, que contempla penas de 4 a 15 años de prisión.
Según la investigación, la pareja se había casado en 1997 y mantuvo una convivencia normal durante los primeros años. Sin embargo, a partir de 2005, comenzaron las restricciones: el hombre fue aislado, privado de salir de la vivienda y de acceder a actividades básicas, situación que con el tiempo se agravó.
La causa se inició formalmente en 2023, cuando una familiar radicó una denuncia que permitió a la justicia constatar que el hombre era encadenado a la cama, sufría malnutrición y deshidratación, y vivía en un inmueble en condiciones inhabitables, con graves problemas de higiene y deterioro estructural.
El fiscal De la Colina explicó que, en este tipo de delitos, “el sujeto pierde su condición de sujeto de derecho y pasa a ser un objeto”, al ser privado de libertad, alimento y agua. También se comprobó que la hija de la pareja le impedía ver a su padre desde hacía seis años, pese a vivir en la misma vivienda.
Tras el rescate, el hombre había quedado bajo contención médica y social, al igual que sus hijos. Con su fallecimiento, según fuentes judiciales, la justicia abrió una nueva etapa investigativa para establecer si la muerte estuvo vinculada directamente con los años de encierro y maltrato.
El caso es considerado sin precedentes en La Rioja, por las características de la reducción a la servidumbre y por la prolongación del cautiverio, un delito expresamente prohibido por la Constitución Nacional desde 1853.
