En la provincia de La Rioja, los reclamos vecinales que se multiplican en redes sociales, especialmente en Facebook, permiten construir un termómetro social que refleja el malestar cotidiano de los ciudadanos frente a la gestión municipal.

No se trata de una encuesta tradicional ni de una medición estadística cerrada, sino de una lectura editorial basada en la reiteración de quejas, denuncias y expresiones de enojo que los propios vecinos hacen públicas en páginas municipales, grupos barriales y publicaciones compartidas durante el último año.

A partir de ese relevamiento cualitativo, surge un ranking editorial de intendentes riojanos según el nivel de cuestionamientos visibles en redes, donde los problemas de servicios básicos, transparencia y falta de respuestas aparecen como los ejes dominantes del descontento.

PuestoMunicipioIntendenteNivel de reclamos en FacebookPrincipales motivos de queja
1ChamicalDora RodríguezMuy altoViviendas sociales, favoritismos, servicios municipales
2La Rioja CapitalArmando MolinaMuy altoRecolección de residuos, estado de calles, alumbrado público
3Chilecito y NonogastaRodrigo Brizuela y DoriaAltoCrisis del agua, infraestructura y servicios básicos
4AimogastaVirginia LópezAltoAgua potable, limpieza urbana
5Rosario Vera PeñalozaLaura CarrizoMedioAgua y servicios básicos
6Villa UniónHugo PáezMedioSeguridad, servicios y obras

En el primer lugar del ranking aparece Chamical, bajo la intencia de Dora Rodríguez,donde los reclamos vinculados a la adjudicación de viviendas sociales, supuestos privilegios y falencias en la gestión municipal generaron una fuerte reacción vecinal sostenida en el tiempo. Publicaciones, comentarios y debates en Facebook reflejan un malestar profundo que no logró desactivarse con explicaciones oficiales.

La Rioja Capital con Armando Molina, ocupa el segundo puesto, con una acumulación constante de quejas relacionadas a servicios urbanos básicos. Recolección de residuos deficiente, calles en mal estado y problemas de alumbrado público son los reclamos más repetidos por los vecinos, que encuentran en las redes sociales el único canal para visibilizar su enojo ante la falta de respuestas concretas.

En el interior provincial, Chilecito, Aimogasta y Nonogasta (Rodrigo Brizuela y Doria y Virginia López), aparecen atravesadas por un reclamo estructural que se repite sin distinción política: la crisis del agua. La presencia de arsénico, los cortes frecuentes y la falta de soluciones de fondo convierten a este problema en uno de los principales focos de tensión social, con fuerte impacto en la salud y la vida cotidiana de miles de familias.

El departamento Rosario Vera Peñaloza, con Laura Carrizo, sigue en el ranking con quejas sostenidas con la provisión de agua potable. Años de vecinos sin agua, o con cortes prolongados, multiplican los reclamos en las redes sociales. Los reclamos se extienden en las condiciones que se encuentran las calles, y la limpieza en la ciudad de Chepes.

Villa Unión, con Hugo Páez, si bien registra un volumen menor de reclamos en comparación con otros municipios, no escapa a las críticas vecinales vinculadas a seguridad, servicios y obras inconclusas, lo que la ubica dentro del ranking, aunque con un nivel de conflictividad más moderado.

Este ranking editorial no busca establecer verdades absolutas ni reemplazar estudios técnicos, pero sí exponer una realidad innegable: cuando los municipios no dan respuestas, las redes sociales se convierten en el escenario principal del reclamo ciudadano.

En La Rioja, el malestar no solo se escucha en la calle; queda escrito, compartido y amplificado todos los días en Facebook.