[REDACCIÓN EL FEDERAL] Luego de que la Cámara de Diputados aprobara la Ley de Reforma Laboral impulsada por el Gobierno nacional, la diputada nacional Gabriela Pedrali expresó un fuerte rechazo al contenido del proyecto y cuestionó el discurso oficial que lo presenta como una “modernización” del mercado de trabajo.
Según sostuvo la legisladora, la iniciativa no apunta a mejorar las condiciones laborales ni a generar empleo genuino, sino que avanza en un proceso de precarización. En ese sentido, afirmó que la reforma “no moderniza el trabajo, sino que facilita los despidos y debilita los derechos de las y los trabajadores”, y remarcó que no hay en el texto aprobado “un solo artículo que favorezca al trabajador”.
Pedrali también apuntó contra el concepto de “libertad” promovido por el presidente Javier Milei, al sostener que, en los hechos, se traduce en mayores beneficios para las grandes empresas. “Es libertad para despedir más barato y trasladar los riesgos al trabajador”, advirtió, al tiempo que señaló que el proyecto responde a una lógica de ajuste sobre el mundo del trabajo.
En su crítica, la diputada recordó que la flexibilización laboral no es una experiencia nueva en la Argentina y que ya mostró resultados negativos en distintas etapas. Mencionó los antecedentes de las reformas impulsadas durante los gobiernos de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Mauricio Macri, y vinculó la actual reforma con la incluida en la Ley Bases, que —según indicó— coincidió con la pérdida de puestos de trabajo registrados y el cierre de empresas. Para Pedrali, la evidencia histórica es clara: “Nunca se creó empleo quitando derechos”.
La legisladora puso especial énfasis en el impacto que la reforma puede tener en las provincias del interior. Señaló que en distritos como La Rioja, donde la economía depende en gran medida de la industria, las economías regionales, el empleo público y las pymes, el mercado interno cumple un rol central. Advirtió que una caída del consumo afecta de manera directa al entramado productivo local, generando cierres de comercios, dificultades para las pequeñas empresas y más desempleo. En ese marco, sostuvo que el proyecto carece de un plan productivo integral y de políticas específicas para fortalecer el desarrollo federal.
Otro de los ejes de su cuestionamiento fue el paquete de derogaciones incluidas en la reforma. Pedrali alertó que recortar el derecho a huelga y debilitar la organización sindical implica afectar la capacidad de defensa del salario y de las condiciones de trabajo. Según planteó, el objetivo de estos cambios es fragmentar la negociación colectiva y dejar a cada trabajador negociando en soledad y en condiciones desiguales frente al empleador.
La diputada también expresó su rechazo a la derogación del Estatuto del Periodista, al considerar que se trata de una señal de avance contra la libertad de expresión y el derecho a la información. A su vez, cuestionó la eliminación de fuentes históricas de financiamiento del INCAA, al señalar que representa un golpe al fondo de fomento del sector audiovisual y a la producción cultural nacional.
Con este posicionamiento, Pedrali se sumó a las voces opositoras que advierten que la reforma laboral aprobada por el oficialismo no solo modifica las reglas del mercado de trabajo, sino que también impacta en el modelo productivo, el federalismo y los derechos colectivos en la Argentina.
