En la apertura de sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei apuntó de manera directa contra el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, y contra la senadora nacional María Florencia López, a quienes calificó de “golpistas” y vinculó con un clima de desestabilización política.

“No solo han sido denunciados, sino que se reabrieron las causas hechas en el 2001”, afirmó el mandatario nacional, en uno de los tramos más duros de su discurso ante la Asamblea Legislativa.

Milei se refirió a lo que describió como una embestida articulada tras las elecciones de septiembre de 2025. Según el Presidente, esa ofensiva habría involucrado al Congreso con la aprobación de “leyes irresponsables”, a determinados medios de comunicación mediante “operaciones y maniobras de desinformación”, y a sectores del empresariado que —según dijo— especulaban con una devaluación.

A su entender, ese escenario generó “un nivel de incertidumbre social pocas veces visto”, que comparó con el clima previo al regreso del kirchnerismo en agosto de 2019 y con la crisis de 2001.

En ese contexto, vinculó sus críticas con declaraciones recientes de Quintela y López. “Eso quedó en evidencia en los dichos de los últimos días; son expresiones golpistas”, sostuvo el Presidente, en referencia a la frase del gobernador riojano, quien afirmó que “este gobierno no puede llegar al 10 de diciembre de 2027”.

Milei fue más allá y aseguró que “hubo sectores políticos dispuestos a que hubiera víctimas con tal de recuperar el poder”, elevando el tono del enfrentamiento político con la dirigencia peronista.

Uno de los pasajes que más repercusión tendrá en La Rioja fue cuando el mandatario afirmó que no solo existen denuncias contra el gobernador y la senadora, sino que “se reabrieron las causas hechas en el 2001”, en clara alusión a investigaciones vinculadas con la crisis institucional de aquel año.

Si bien no brindó detalles judiciales, el mensaje fue contundente: el Presidente pidió que la Justicia avance frente a lo que considera intentos de desestabilización.

Impacto político en La Rioja

Las declaraciones profundizan la tensión entre la Casa Rosada y el gobierno provincial. El señalamiento público desde el máximo estrado institucional coloca a Quintela y a Florencia López en el centro del debate nacional y endurece el clima político.

En clave riojana, el discurso marca un punto de inflexión: el conflicto ya no gira únicamente en torno a recursos o diferencias de gestión, sino que escala al plano institucional y judicial.

El mensaje presidencial fue claro: no tolerará lo que considera amenazas al orden democrático y exigirá responsabilidades políticas y judiciales ante cualquier declaración que, a su entender, cruce esa línea.