El presidente de INNOVA San Juan, Patricio Gutiérrez, detalló el ambicioso plan de infraestructura que busca posicionar a la provincia como líder en cobertura digital, garantizando acceso en las zonas más alejadas. Sumarán escuelas secundarias y caminos mineros.
El despliegue de conectividad en la provincia de San Juan se prepara para un hito histórico durante el transcurso de este año. Según afirmó el presidente de INNOVA San Juan, Patricio Gutiérrez, la meta para los próximos meses es concluir el cierre del anillo perimetral de fibra óptica, una obra que cambiará definitivamente la estabilidad del servicio de internet sanjuanino. Este proyecto permitirá que todo el contorno provincial quede interconectado, asegurando que el flujo de datos no dependa de un solo tendido.
La obra clave para este 2026 consiste en completar los tramos faltantes del perímetro provincial, específicamente los sectores de Jáchal-Huaco, de 40 kilómetros, y Vallecito-Marayes, de 70 kilómetros. Estos 110 kilómetros finales de tendido representan el “cimiento” de una red muy fuerte. Gutiérrez destacó, en diálogo con TIEMPO DE SAN JUAN, que el cierre del anillo es fundamental porque “permitiría que San Juan tenga todo el perímetro de la provincia conectado con fibra óptica”, lo que otorgaría una seguridad única en el país al evitar cortes de servicio por incidentes locales. Con este esquema, si se produce un siniestro en una zona, la señal puede ingresar por el sentido opuesto, funcionando como un sistema de desvíos viales que garantiza un “servicio ininterrumpido” para todos los usuarios.
Expansión en Jáchal y Sarmiento
Antes de iniciar la fase final del anillo en mayo, la gestión se concentra en concluir los despliegues en Jáchal y Sarmiento. En Jáchal ya se han desplegado más de 56 kilómetros de fibra y se espera alcanzar cerca de 85 sitios de conexión gratuita, incluyendo zonas alejadas como Villa Mercedes. Por su parte, en Sarmiento se trabaja en la instalación y configuración de un nodo central que funcionará como la red principal de energía para luego distribuir el servicio a las diferentes calles. Gutiérrez justificó la urgencia de estas tareas señalando que estas obras en departamentos alejados son un pilar de la gestión actual, ya que el gobernador Marcelo Orrego busca que “la gente tenga el mismo acceso a internet que tiene en la ciudad”.
Conectividad total en el sistema educativo
Otro de los ítems prioritarios del plan 2026 es completar la conexión de todas las escuelas secundarias de la provincia. Tras haber alcanzado la cobertura en las áreas administrativas y en los cursos de quinto y sexto grado de las primarias, el foco ahora está en los estudiantes que inician el secundario. El presidente de INNOVA San Juan explicó que están realizando una ingeniería de costos y tiempos junto al Ministerio de Educación para aprovechar la infraestructura existente en edificios de turno compartido. La importancia de este paso radica en que “todos los chicos que se llevaron la computadora en sexto grado y pasan a la secundaria van a usar la misma herramienta”, por lo que asegurar el aula con internet es vital para su continuidad pedagógica.
Seguridad en rutas y caminos mineros
El plan de expansión también contempla la instalación de 10 nuevos puntos SOS o tótems de conectividad en rutas y caminos vinculados a la actividad minera, sumándose a los ya existentes en el Paso de Agua Negra. Estos dispositivos son esenciales para la seguridad en zonas de alto tránsito que hoy carecen de señal de telefonía tradicional. Gutiérrez subrayó que estos puntos se ubican en lugares estratégicos donde “se va a necesitar y tienen bastante tránsito y no tienen ningún tipo de conectividad”, permitiendo que cualquier persona o transportista pueda comunicarse ante una emergencia en trayectos peligrosos.
Renovación de infraestructura crítica
Finalmente, el plan incluye el reemplazo integral de 60 kilómetros de fibra óptica en el tramo que une Sarmiento con Pocito, una red que cuenta con ocho años de antigüedad y ha sufrido degradación por factores climáticos y quemas de pastizales. Aunque la obra implica una inversión de aproximadamente 250 a 300 millones de pesos, se considera una acción necesaria para recuperar la potencia de transmisión. Gutiérrez defendió esta inversión técnica afirmando que “su mejora es increíble y cada 5 o 6 años se debería hacer” para evitar la pérdida de calidad que generan los empalmes y reparaciones constantes en una fibra vieja.
Tiempo de San Juan
