Crece la preocupación en el departamento General Lamadrid por el estado de abandono en el que se encuentra uno de los destinos más visitados por los amantes del turismo aventura: la Quebrada del Yeso.

A pesar de que diariamente ingresan caravanas de entre 10 y 15 vehículos, el municipio local continúa cobrando un canon de ingreso de $3.000 a turistas nacionales, lo que abre un fuerte interrogante entre visitantes y operadores turísticos: ¿a dónde van esos fondos?.

Según denuncian quienes frecuentan el lugar, no hay inversión visible en el sitio.

  • Cartelería nueva: no existe.
  • Promoción turística: inexistente.
  • Mantenimiento del camino: tampoco.

La situación resulta aún más llamativa considerando que la Quebrada del Yeso es considerada una verdadera “meca del off road” en el noroeste argentino, un destino que durante años atrajo visitantes de todo el país por sus paisajes y sus desafiantes circuitos de montaña.

Si se tuviera que definir el presente del turismo en el departamento General Lamadrid en una sola palabra, muchos coinciden en una: “decadencia”.

Desde que asumió la actual gestión municipal encabezada por Luis Orquera, referentes del sector aseguran que la actividad turística viene en caída libre, sin proyectos claros, sin promoción y sin inversiones propias que permitan sostener o potenciar los atractivos de la zona.

La Quebrada del Yeso, uno de los lugares que más tracciona visitantes, mantiene aún infraestructura y cartelería colocada años atrás, cuando se realizaron importantes trabajos de promoción y mejoras en el lugar.

Otro punto que genera críticas es la situación de las concesiones turísticas. La empresa Praia Rosa se retiró de Villa Castelli luego de que el municipio decidiera romper el contrato y quitarle las concesiones.

Actualmente, dos de los tres espacios que administraba la empresa se encuentran en deterioro total, sin mantenimiento ni reinversión.

Caminos destruidos y excursiones complicadas

El deterioro también alcanza a los accesos. La huella de ingreso por el río La Gloria presenta un marcado abandono y falta de mantenimiento.

Debido a esta situación, muchas excursiones se ven obligadas a realizar el recorrido de ida y vuelta por la localidad de Jagüé, lo que implica trayectos más largos y mayores complicaciones logísticas.

Prestadores turísticos aseguran que el problema podría resolverse con trabajos básicos de mantenimiento, pero hasta el momento no se han realizado intervenciones.

Para operadores y vecinos de la zona, la situación expone una gestión turística considerada “penosa”, especialmente teniendo en cuenta el enorme potencial natural del departamento.

Mientras tanto, los turistas siguen llegando, pagando un canon de ingreso y encontrándose con un atractivo natural imponente, pero sin inversión, sin mantenimiento y sin políticas claras para su desarrollo.