El jefe de Gabinete de Ministros de La Rioja, Juan Luna Corzo, trazó un panorama económico preocupante y aseguró que el contexto actual presenta similitudes con la crisis de 2001, marcado por la caída de la actividad y la disminución de ingresos.
En declaraciones a Medios Provincia, el funcionario sostuvo que la provincia atraviesa “una situación muy, pero muy difícil”, principalmente por la baja en la coparticipación federal, directamente atada a la recaudación nacional. “No hay expectativa de que esta situación mejore en lo que queda del año ni de que la Nación revierta el parate de la obra pública”, afirmó.
Luna Corzo vinculó el escenario a la falta de dinamismo económico a nivel país: “Si no arranca la economía, no hay consumo; si no hay consumo, no hay recaudación; y sin recaudación no hay coparticipación”.
Además, cuestionó el rumbo del Gobierno nacional al señalar que los recortes impactan en áreas sensibles como salud, seguridad y programas sociales.
Según indicó, la situación se repite en distintas provincias, muchas de las cuales enfrentan dificultades para cumplir con salarios y sostener servicios básicos. “La economía no arranca para el trabajador, el comerciante ni los profesionales”, remarcó, y agregó que el crecimiento que informa Nación “está concentrado en sectores como petróleo y energía”.
Salarios condicionados y ajuste
En relación con los sueldos estatales, confirmó que se otorgó un aumento reciente, aunque advirtió que futuras mejoras dependerán de la recuperación de los ingresos nacionales. “El 90% de la coparticipación se destina a salarios”, precisó, y rechazó cuestionamientos sobre una supuesta mala distribución de fondos. “Dato mata relato”, enfatizó, al responder a críticas, y sostuvo que el contexto obliga a priorizar gastos esenciales.
El jefe de Gabinete también se refirió al impacto del ajuste en la gestión diaria. Señaló que la Provincia continúa con algunas obras públicas utilizando recursos propios ante la paralización nacional, aunque reconoció la necesidad de aplicar recortes.
Uno de los casos mencionados fue el del hospital Vera Barros, donde se discontinuará el servicio de seguridad privada por su alto costo —estimado en 200 millones de pesos mensuales— y será reemplazado por personal estatal. “Estamos obligados a elegir entre pagar sueldos o sostener otros gastos. Nadie quiere gobernar así”, afirmó.
Luna Corzo indicó que el ajuste comenzó por las empresas estatales, a las que se les exige autosustentabilidad. En ese marco, no descartó la venta de activos si surgen ofertas convenientes.
Entre ellos, mencionó el parque eólico provincial, sobre el cual señaló que existen interesados, aunque aún no hay propuestas concretas.
El funcionario advirtió sobre un creciente malestar social en el país, con cierre de comercios, pérdida de empleo y dificultades económicas en los hogares. “No queremos estallidos sociales, queremos resolver los problemas”, sostuvo.
También cuestionó la narrativa del Gobierno nacional, al señalar la difusión de “fake news” y remarcar que la responsabilidad del rumbo económico recae en la administración central.
En el plano político, consideró que discutir elecciones en este contexto “es una falta de respeto”.
“El que está pensando en elecciones hoy está descolgado de la realidad”, afirmó, aunque aclaró que respeta las aspiraciones dentro del ámbito político.
Asimismo, reconoció que, si bien el peronismo ganó en La Rioja, La Libertad Avanza tuvo un buen desempeño, y subrayó que la responsabilidad de los resultados económicos corresponde al gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
Por último, confirmó la renuncia del secretario de Salud, Gonzalo Calvo, por motivos personales, y aseguró que se llevará adelante una transición ordenada dentro del área.
En el cierre, Luna Corzo insistió en que la crisis no es exclusiva de La Rioja, sino que afecta al conjunto de las provincias, y reclamó medidas que contemplen no solo la macroeconomía, sino también el impacto en la vida cotidiana.
