Por Angel Flores
Mientras el mapa político argentino comienza a reconfigurarse de cara a las próximas elecciones, un nuevo espacio político empieza a tomar forma por fuera del kirchnerismo y amenaza con alterar los equilibrios internos del peronismo, especialmente en las provincias.
El senador Miguel Ángel Pichetto, junto al ex titular de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, encabezan la construcción de un frente político que busca posicionarse como una alternativa moderada, con anclaje en el interior productivo y alejada tanto del kirchnerismo como del modelo libertario.
Según pudo averiguar El Federal, el espacio en gestación no responde a una lógica tradicional. Por el contrario, apunta a una construcción amplia que incluye:
- sectores del peronismo no kirchnerista
- dirigentes del interior del país
- ex referentes libertarios desencantados
- figuras del centro político
La estrategia es clara: construir una opción “razonable” que seduzca a gobernadores, intendentes y votantes alejados de los extremos ideológicos.
La foto muestra a Monzó con el dirigente de mayor confianza de Kicillof y Pichetto con el bloque de un exaliado de Milei. El expresidente de la Cámara de Diputados dialogó con Carlos Bianco y también participó de un encuentro entre el exsenador con legisladores encabezados por Carlos Kikuchi, que fue el principal armador político del Presidente en 2023 y luego se alejó.
En ese esquema, el interior vuelve a ser protagonista. Y allí es donde la jugada comienza a impactar de lleno en provincias como La Rioja.
El gobernador Ricardo Quintela, que venía proyectando su figura dentro del armado nacional del peronismo, ahora enfrenta un escenario más complejo, aunque las fuentes consultadas, dijeron que sería invitado para las proximas reuniones.
“Estamos invitando a verdaderos actores políticos en La Rioja, y Beder Herrera será invitado al espacio”, dijeron a nuestro medio. Esto se afirma con la cercana vinculación de Monzó con el ex gobernador riojano.
Hasta hace pocos meses, Quintela se posicionaba como uno de los referentes del interior con aspiraciones de incidir en la reorganización del PJ. Sin embargo, la irrupción de este nuevo frente le introduce varios factores:
- le disputa el mismo electorado peronista no alineado con el kirchnerismo
- busca captar a gobernadores con perfil moderado
- y propone una alternativa más amplia, con volumen político nacional
En otras palabras, el espacio de Pichetto y Monzó se mete directamente en el terreno donde Quintela intentaba crecer
Más allá de los discursos públicos, lo que se empieza a gestar es una disputa interna dentro del peronismo. Por un lado, el kirchnerismo y sus aliados, por otro, los gobernadores y dirigentes que buscan mayor autonomía, y ahora, un tercer actor que intenta reorganizar el “peronismo federal” con una lógica distinta. Este nuevo frente no solo compite electoralmente, sino que también redefine liderazgos.
El contexto nacional también empuja este armado. El gobierno de Javier Milei genera tanto adhesión como rechazo, y en ese escenario emerge un espacio que intenta capitalizar el desgaste de los extremos.
La apuesta de Pichetto y Monzó es clara: construir una alternativa que capture a quienes no se sienten representados ni por el oficialismo libertario ni por el kirchnerismo.
“Aún es temprano para determinar si este frente logrará consolidarse”, dijeron a nuestra redacción. Las dificultades son evidentes: falta de un liderazgo definido, tensiones entre los distintos sectores, y la histórica fragmentación del peronismo no kirchnerista
Sin embargo, su sola aparición ya genera efectos concretos.
En provincias como La Rioja, donde el poder político está fuertemente concentrado, la irrupción de un nuevo actor nacional con vocación de captar dirigentes del interior podría alterar estrategias, alianzas y proyecciones. “La política argentina entra, una vez más, en fase de reconfiguración”, enfatizaron.
Y en ese tablero, el movimiento de Pichetto y Monzó no es menor: introduce una alternativa que, aunque aún en construcción, ya empieza a incomodar.
Especialmente a quienes, como Quintela, buscaban consolidarse como referentes de un peronismo con ambición nacional.
