El ex presidente Alberto Fernández apuntó contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al que acusó de haber sido “muy cruel” al juzgar a otros y de quedar expuesto por sus propias contradicciones.
“El problema de Adorni es que pregonó tanto la moralidad que cualquier desliz se vuelve en su contra. Fue muy cruel juzgando a los demás”, sostuvo Fernández en declaraciones radiales. En esa línea, remarcó que quien se posiciona desde un lugar de superioridad moral debería sostener ese estándar sin excepciones.
El ex mandatario también cuestionó presuntas inconsistencias patrimoniales del funcionario. “Me da lo mismo si lo alquiló o se lo pagaron, judicialmente es igual. Ahora le aparece una casa en un country que nunca declaró. Para alguien que pregona y juzga tanto al otro, está en un problema”, afirmó, marcando lo que consideró una contradicción entre el discurso y los hechos.
Fernández fue más allá y criticó el viaje de Adorni a Estados Unidos, al que calificó como “vergonzoso”. “Durante mi gestión ningún familiar se subió al avión”, aseguró, y desestimó el argumento del “costo marginal cero”, al que definió como “una estupidez”.
En su análisis, el ex presidente planteó que existe una práctica reiterada en el actual oficialismo: “Levantan el dedo acusador y apuntan a todos”. En ese sentido, defendió su propia gestión al recordar que enfrenta un procesamiento por el esquema de seguros estatales y sostuvo que se trata de una decisión en línea con su criterio de que “los seguros del Estado los tiene que asegurar el Estado”.
También vinculó el escenario actual con decisiones de gobiernos anteriores y cuestionó el endeudamiento durante la gestión de Mauricio Macri. “Cuando Macri tomó una deuda de 57 mil millones, yo lo denuncié porque no siguió los pasos debidos para una deuda de tal magnitud”, afirmó.
Finalmente, Fernández planteó una crítica más amplia sobre el rumbo político del país: “Acá la disyuntiva es si nos gobierna un representante del pueblo o las corporaciones. Hoy nos gobierna un representante de las corporaciones”.
Las declaraciones del ex mandatario reavivan la tensión política y exponen un fuerte cuestionamiento hacia la figura de Adorni, al tiempo que buscan reposicionar su propia gestión frente al escenario actual.
