La crítica situación económica en La Rioja suma un nuevo capítulo de tensión, luego de que comerciantes locales manifestaran su malestar tras conocerse que empresarios hoteleros habrían alcanzado un acuerdo con la empresa distribuidora de energía EDELaR para refinanciar deudas por consumo eléctrico.

Según pudo reconstruir El Federal, referentes del sector hotelero mantuvieron recientemente un encuentro con el titular de la firma, el ingeniero Gerónimo Quintela, en el que se habría definido avanzar en esquemas de pago en cuotas, además de analizar cada caso de manera particular para evitar cortes del suministro.

La medida, que en principio busca dar alivio a un sector fuertemente golpeado por la caída de la actividad, generó un efecto inmediato en otros rubros de la economía local.

Comerciantes riojanos comenzaron a expresar su preocupación y reclamo por lo que consideran un trato desigual. “Estamos en una crisis tremenda en La Rioja, y hay muchos comercios que no pueden pagar las boletas de luz”, señalaron a este medio.

En ese sentido, advirtieron que la problemática no es exclusiva del sector hotelero, sino que atraviesa a gran parte del entramado comercial de la provincia. “Muchos comercios están cerrando por las bajas ventas y por los impuestos de Nación, Provincia y el costo de la luz”, agregaron.

El planteo central apunta a que las medidas de alivio no queden limitadas a un solo sector. Los comerciantes reclaman ser incluidos en cualquier esquema de refinanciación o flexibilización que impulse la empresa energética, ante un escenario que describen como “insostenible”.

En paralelo, se multiplican los casos de pequeños y medianos negocios que acumulan deudas en servicios básicos, en un contexto de fuerte retracción del consumo, aumento de costos operativos y presión impositiva.

Hasta el momento, no hubo anuncios oficiales sobre la extensión de estos beneficios a otros sectores, aunque crece la expectativa por una posible apertura de instancias de diálogo más amplias.

Mientras tanto, el clima en el sector comercial es de creciente preocupación. La combinación de caída en las ventas, tarifas elevadas y falta de financiamiento comienza a impactar de lleno en la continuidad de numerosos emprendimientos, encendiendo señales de alarma en la economía local.