El ministro de Desarrollo, Igualdad e Integración Social de La Rioja, Alfredo Menem, protagonizó en enero de este año, una fuerte polémica tras comunicarse con la redacción de El Federal para desmentir información publicada sobre los fondos enviados por Nación. Sin embargo, en el mismo descargo terminó reconociendo que sí recibió partidas millonarias.

“Respeto la tarea periodística pero la información falsa daña, confunde y da para que cualquier tonto me diga cualquier barbaridad, no lo permito”, expresó el funcionario, visiblemente molesto, calificando como “falso” el contenido difundido.

No obstante, y sin presentar documentación que respalde sus dichos, Menem admitió que el Gobierno nacional le transfirió $2.324 millones, contradiciendo así su rechazo inicial a la información.

Según explicó posteriormente, esos fondos se distribuyen en aproximadamente 290 escuelas de la provincia y se administran en función de la matrícula. “Cada escuela tiene un responsable que realiza las compras de alimentos y rinde mensualmente. Si no se rinde, no se envían nuevas partidas”, sostuvo.

Además, el ministro aseguró que el dinero enviado por Nación solo cubre el 70% del costo total, mientras que el 30% restante debe ser afrontado por la provincia.

Pese a sus declaraciones, Menem no presentó pruebas concretas sobre el destino de los fondos ni documentación pública que respalde el esquema de rendición. Desde el entorno de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, señalaron a este medio que los fondos fueron efectivamente enviados y advirtieron sobre un presunto manejo “discrecional” en la provincia.

El funcionario rechazó esa acusación y afirmó que la administración no depende de su cartera de manera directa, sino de los directivos escolares a través del programa Nutrir.

Duro discurso contra Nación: “la tercera pandemia”

En paralelo, Menem endureció su discurso político y trazó un panorama crítico de la situación social en La Rioja. Apuntó contra la gestión del presidente Javier Milei, a la que calificó como “la tercera pandemia” que atraviesa el país.

El funcionario, que responde al gobernador Ricardo Quintela, sostuvo que desde la asunción del actual gobierno “no hubo una sola noticia buena para la gente” y denunció un fuerte deterioro del poder adquisitivo.

En ese sentido, comparó precios antes y después del cambio de gestión: el kilo de asado pasó de $4.500 a cerca de $20.000, el litro de nafta de $370 a $2.000 y la bolsa de cemento de $4.000 a $20.000, mientras que las tarifas eléctricas se multiplicaron hasta alcanzar valores de entre $40.000 y $60.000.

En su análisis, Menem también responsabilizó a gestiones anteriores, incluyendo la de Mauricio Macri, y al impacto económico de la pandemia de COVID-19, aunque remarcó que la situación actual es aún más grave.

Alertó además sobre el crecimiento de la pobreza extrema y describió escenarios críticos: familias que recurren a prestamistas informales para afrontar gastos básicos e incluso servicios fúnebres, cuyo costo estimó entre 3 y 4 millones de pesos.

El cruce entre la provincia y la Nación se da en un contexto de alta tensión por la reducción de transferencias y el ajuste fiscal impulsado por el Gobierno nacional. Menem aseguró que a La Rioja se le adeudan fondos extracoparticipables por unos 1.400 millones de dólares.

Mientras tanto, defendió la política del gobierno provincial de sostener la asistencia social, incluyendo comedores escolares que alcanzan a miles de chicos, aunque reconoció recortes en otras áreas como la entrega de kits escolares.

“La situación es límite. Va a llegar un momento en que vamos a chocar”, advirtió el ministro, dejando expuesto el creciente conflicto entre el interior del país y la Casa Rosada.