Un episodio ocurrido en pleno centro de San Miguel de Tucumán generó polémica y derivó en sanciones contra efectivos policiales. El hecho tuvo lugar durante la madrugada del 18 de marzo, alrededor de las 4:00, en la intersección de calles Crisóstomo Álvarez y Congreso, a pocos metros de la Casa Histórica.

En ese momento, un grupo de policías fue registrado por una cámara de seguridad mientras interactuaba con un joven en la vía pública. En las imágenes, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, se los ve compartiendo unos instantes en medio de la lluvia, incluso jugando con una pelota.

La difusión del video provocó fuertes reacciones y cuestionamientos por parte de distintos sectores, que consideraron la escena como inapropiada para el contexto y el horario en el que ocurrió.

Con el avance de los días, se confirmó que los efectivos involucrados fueron sometidos a un sumario administrativo y sancionados con 30 días de arresto, medida que actualmente están cumpliendo. En paralelo, también fue citado a declarar quien difundió las imágenes.

El caso abrió un debate sobre los límites del accionar policial y la interpretación de este tipo de conductas. Mientras algunos lo consideraron un hecho grave que ameritaba sanción, otros sostienen que se trató de un momento circunstancial sin mayores implicancias, en el marco de una interacción breve con un civil.

En medio de la controversia, también surgieron voces que respaldaron a los efectivos. Uno de los mensajes que más circuló fue el de Javier Orellana, quien expresó: “Felicitaciones muchachos, nunca dejen de soñar con jugar al fútbol. Policías jóvenes que vieron una pelota y les salió el niño de adentro, aquel niño que soñaba con jugar al fútbol profesional. Un horario tranquilo donde no le hacían daño a nadie y así calmar su ansiedad”.

En la misma línea, agregó: “Todos los hombres sabemos lo que es el fútbol: sea doctor, abogado, ingeniero, albañil o docente, se nos cruza una pelota y no dudamos en sacar nuestro niño de adentro. En esta los banco a los policías, no estaban haciendo daño a nadie. Hay policías de todas clases y a estos muchachos les salió la inocencia a flor de piel. Una vez más quedó demostrado que una pelota de fútbol lo puede todo. Sí al amor, no a las guerras”.