En medio de la crisis económica, el Ministerio de Seguridad de La Rioja advirtió sobre el crecimiento de un circuito ilegal de préstamos que incluye tasas abusivas, amenazas y maniobras para quedarse con bienes de las víctimas.
El ministro Miguel Zárate señaló que, a partir de denuncias informales, detectaron prácticas como retención de documentación, exigencias desmedidas y simulaciones de compraventa para apropiarse de vehículos o propiedades. “Se ha montado un sistema para aprovechar la urgencia de la gente”, afirmó.
El funcionario diferenció estos mecanismos del crédito formal y advirtió que en el mercado clandestino “se cometen delitos de usura y también amenazas”, instando a la población a denunciar ante la Justicia, el Ministerio Público Fiscal o la Policía.
Además, no descartó la posible existencia de organizaciones detrás de estas maniobras, aunque aclaró que eso dependerá del avance de las investigaciones.
En paralelo, Zárate mantuvo una reunión con el fiscal general Javier Vallejos y la cúpula policial, encabezada por Alberto Antonio Castillo y René Omar Molina, para reforzar estrategias contra delitos económicos.
El fenómeno se agrava por el contexto financiero: la morosidad en créditos no bancarios alcanzó el 27% en enero, mientras que en el sistema bancario subió al 10,6%. En tanto, las tasas en el circuito informal pueden llegar hasta el 150%, muy por encima del 40% promedio de los préstamos personales formales.
Desde el Gobierno insisten en que el miedo no debe frenar las denuncias, ya que existe una alta “cifra negra” que impide avanzar con mayor firmeza contra estas redes.
