Una fuerte controversia se desató este lunes en el Concejo Deliberante de la Capital luego de que la concejal opositora Luciana De León presentara un proyecto de resolución solicitando informes al Ejecutivo municipal sobre actividades realizadas en el Templo y Templete de Las Padercitas.
La iniciativa pide que el Municipio remita un informe “integral y documentado” sobre programas, acciones y eventos impulsados en el sitio, declarado Patrimonio Histórico Cultural y Monumento Histórico Nacional.
El proyecto surge tras la difusión de una actividad de cata guiada de vinos que habría sido organizada con participación de áreas municipales y actores privados, lo que generó cuestionamientos por realizarse en un espacio de carácter religioso, especialmente en el marco de la Semana Santa.
Según la concejal, la promoción de este tipo de eventos “ha generado preocupación, rechazo y malestar en amplios sectores de la ciudadanía”, e incluso motivó manifestaciones públicas de vecinos en defensa del lugar.
El pedido solicita detalles sobre la organización del evento, las áreas municipales intervinientes, la participación de privados, posibles contraprestaciones económicas y el marco normativo que habilitó el uso del predio para actividades no religiosas.
También requiere informar si existieron autorizaciones eclesiásticas, cuáles son los criterios vigentes para el uso del espacio y el listado completo de actividades no religiosas realizadas durante la actual gestión municipal.
El proyecto establece un plazo de cinco días hábiles para que el Departamento Ejecutivo Municipal responda, y advierte que, en caso de incumplimiento, el Concejo Deliberante podría aplicar medidas previstas en la normativa vigente.
La presentación generó tensión política dentro del cuerpo deliberativo, donde sectores del oficialismo habrían intentado frenar el ingreso del expediente, en medio del debate por el uso del tradicional espacio religioso de la Capital.
