La eliminación del programa nacional “Volver al Trabajo” impactará con fuerza en La Rioja, donde más de 11.000 beneficiarios dejarán de percibir el ingreso mensual. Según estimaciones basadas en la distribución del ex Potenciar Trabajo, alrededor del 77% de esos planes —unos 8.500— estaban administrados por organizaciones sociales.

Desde fuentes del Ministerio de Capital Humano señalaron que el nuevo sistema de vouchers de capacitación busca “terminar con la intermediación y desactivar la administración irregular de las organizaciones sociales”. Según indicaron, el esquema anterior permitía prácticas cuestionadas como el cobro de cuotas mensuales a beneficiarios, la obligación de asistir a marchas y movilizaciones, y la asignación de planes a militantes o personas vinculadas a estructuras políticas.

“Con el sistema de vouchers se corta la intermediación. Se terminó el manejo discrecional, las listas armadas por organizaciones y el uso político de los planes. Se acabó el curro”, afirmaron desde esas fuentes

El nuevo modelo elimina el pago mensual directo y lo reemplaza por vouchers de capacitación laboral. De esta manera, el Estado financiará cursos y formación, mientras que los beneficiarios deberán inscribirse y asistir para acceder al beneficio, sin intervención de organizaciones sociales.

De acuerdo con estimaciones, la mayor parte de los planes administrados por organizaciones sociales en La Rioja se distribuía entre distintos movimientos territoriales:

  • Movimiento Evita / UTEP: 3.000 beneficiarios
  • Corriente Clasista y Combativa (CCC): 1.800 beneficiarios
  • Somos Barrios de Pie: 1.200 beneficiarios
  • Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE): 900 beneficiarios
  • Frente Popular Darío Santillán: 600 beneficiarios
  • Otras organizaciones y cooperativas: 1.000 beneficiarios

En total, las organizaciones concentraban aproximadamente 8.500 titulares, mientras que unos 2.500 dependían de unidades de gestión del Estado provincial u otras estructuras administrativas.

El nuevo sistema implica que los beneficiarios dejarán de recibir el ingreso mensual y deberán anotarse en capacitaciones en oficios, formación técnica o programas de inserción laboral. La asistencia dejará de ser automática y quedará condicionada a la participación efectiva en esos cursos.

Desde el Gobierno nacional sostienen que el cambio apunta a pasar de un esquema de asistencia directa a uno enfocado en la inserción laboral, además de eliminar la intermediación política en la administración de los planes sociales.

En La Rioja, el impacto será significativo tanto por la cantidad de beneficiarios alcanzados como por la fuerte participación de organizaciones sociales en la administración del programa que ahora será reemplazado por el sistema de vouchers.