[REDACCIÓN EL FEDERAL] Un video estremecedor volvió a circular en las últimas horas y reavivó el debate sobre la imprudencia al volante. Las imágenes muestran el momento exacto en que un automóvil circula a 180 kilómetros por hora por la Ruta 2, bajo condiciones climáticas adversas, mientras sus ocupantes se filman con un teléfono celular.

Segundos después, la secuencia termina de la peor manera: el conductor pierde el control del vehículo y se estrella violentamente contra el muro de contención de las cabinas del peaje de Hudson, en el ramal hacia La Plata.

El hecho ocurrió el 27 de octubre de 2025, pero volvió a ganar repercusión nacional tras la viralización del video y la difusión de una carta pública escrita por Iván, el dueño del auto, quien viajaba como acompañante.

Una imprudencia que terminó en tragedia

En la grabación se escucha a uno de los ocupantes decir: “Grabalo, ahí le aflojé un poco”, mientras el velocímetro marca una velocidad cercana a los 180 km/h. Instantes después, el conductor pierde el dominio del rodado, presuntamente por la combinación de velocidad extrema, lluvia y una maniobra imprudente.

El impacto fue devastador. El vehículo quedó completamente destruido tras incrustarse contra la estructura del peaje.

Graves heridas y una larga recuperación

Como consecuencia del choque, Iván sufrió lesiones de extrema gravedad: fracturas expuestas en sus extremidades, múltiples intervenciones quirúrgicas y un extenso proceso de rehabilitación.

Permaneció 20 días internado, atravesó meses de recuperación y debió movilizarse en silla de ruedas durante gran parte de ese tiempo.

Terminé pagando culpas ajenas”, expresó en una carta abierta en la que relató el duro proceso físico, emocional y económico que le tocó afrontar tras el siniestro.

La polémica tras el choque

Según denunció el joven, luego del accidente comenzaron a circular versiones erróneas que lo señalaban a él como el conductor del vehículo al momento del impacto.

Sin embargo, aseguró que quien manejaba era su amigo, identificado como Gustavo, y sostuvo que este no cumplió con la ayuda económica que le había prometido tras el hecho.

La carta fue difundida con el objetivo de aclarar lo sucedido y visibilizar las consecuencias que tuvo el accidente en su vida.

La viralización de las imágenes volvió a poner sobre la mesa los riesgos de combinar alta velocidad, uso del celular al volante y conducción en condiciones adversas.

Lo que comenzó como una grabación entre amigos terminó en un siniestro que pudo haber sido fatal y dejó secuelas permanentes.

Hoy, Iván busca que su historia sirva como advertencia sobre las consecuencias irreversibles de una decisión irresponsable al volante.