[REDACCIÓN EL FEDERAL] En un contexto económico complejo, el vicepresidente del Banco Rioja, Marcelo Becerra, advirtió sobre el creciente nivel de endeudamiento de las familias y anticipó que la entidad avanza en el desarrollo de una billetera virtual propia, que podría lanzarse en un plazo de tres a cuatro meses.

En diálogo con La Red y Multimedio UNLaR, el funcionario señaló que la problemática del endeudamiento no es exclusiva de la provincia, sino que se replica a nivel nacional. Sin embargo, remarcó un dato preocupante: mientras la mora en préstamos personales se mantiene relativamente estable, la vinculada a tarjetas de crédito pasó de un 2,5% a niveles cercanos al 10% u 11%, reflejando un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los usuarios.

La gran mayoría manifiesta que pide renovar el crédito para pagar otros créditos”, explicó Becerra, al describir un fenómeno que definió como una “bola de nieve”. En ese sentido, advirtió que muchas familias recurren al financiamiento no solo formal, sino también a circuitos informales: “Existe también lo que yo llamo el mercado negro o las cuevas, donde la gente saca préstamos”.

El funcionario también hizo foco en un cambio en los hábitos de consumo: “La gente está usando la tarjeta principalmente para alimentos y medicamentos”, sostuvo, y advirtió que financiar gastos básicos en cuotas “no es recomendable”, aunque reconoció que se trata de una práctica cada vez más extendida ante la pérdida del poder adquisitivo.

En este contexto, el Banco Rioja apuesta a la innovación tecnológica. Becerra confirmó que la entidad trabaja en el desarrollo de una billetera virtual que permitirá realizar pagos con QR, administrar el dinero de forma más ágil y contar con una cuenta remunerada, que generará rendimientos diarios sobre el saldo disponible.

La herramienta estará abierta a todo público, no solo a clientes del banco, y buscará adaptarse a las nuevas demandas digitales. “Tenemos que estar a la altura de las circunstancias”, afirmó el vicepresidente, quien además adelantó que incluso se analiza definir el nombre de la aplicación mediante una convocatoria abierta.