La controversia en torno al siniestro vial protagonizado por una camioneta del Municipio Capital continúa sumando capítulos. Mientras el intendente Armando Molina salió públicamente a negar haber participado en un supuesto choque y fuga, testigos presenciales que solicitaron mantener su identidad en reserva aseguran que era el propio jefe comunal quien se encontraba al volante del vehículo al momento del incidente.

Según las versiones recogidas por El Federal, varias personas que presenciaron la situación sostienen que Molina conducía la camioneta municipal involucrada en el hecho ocurrido en la ciudad Capital. Los testigos afirman haberlo reconocido claramente y rechazan la explicación oficial difundida posteriormente por el municipio.

La polémica se desató luego de que comenzaran a circular en redes sociales imágenes del vehículo, acompañadas de denuncias y acusaciones que apuntaban directamente al mandatario capitalino. Frente a ello, Molina difundió un mensaje en el que negó categóricamente haber protagonizado un choque o haberse dado a la fuga.

“Quiero aclarar personalmente, ante una información falsa que comenzó a circular en redes sociales, que yo no choqué ni me di a la fuga, como irresponsablemente algunos intentan instalar”, expresó el intendente.

Asimismo, explicó que la camioneta pertenece al Municipio Capital y que se encontraba realizando tareas de fumigación. Según su versión, el vehículo era conducido por un empleado municipal debidamente habilitado y fue impactado por otro automóvil.

Sin embargo, las declaraciones de los testigos consultados por este medio contradicen ese relato y alimentan las dudas sobre lo ocurrido. Por el momento no existe información oficial sobre una investigación judicial que haya determinado responsabilidades o confirmado quién conducía efectivamente la camioneta al momento del siniestro.

La situación ha generado un fuerte debate en la opinión pública, especialmente por tratarse de una denuncia que involucra directamente a la máxima autoridad municipal. Mientras desde el Ejecutivo capitalino denuncian una campaña de desinformación, quienes afirman haber presenciado el hecho insisten en que el intendente sí estaba al volante.

Con versiones contrapuestas y sin una resolución definitiva, el caso continúa generando interrogantes y reclamos de esclarecimiento por parte de distintos sectores de la sociedad.