La empresa estatal Rioja Bus decidió interrumpir sus recorridos a las 21.30 horas en Capital y Chilecito para que los choferes y trabajadores pudieran seguir el partido entre Argentina y Argelia por el Mundial 2026. La medida generó fuertes cuestionamientos de usuarios que quedaron sin posibilidades de regresar a sus hogares.
La decisión fue comunicada oficialmente a través de las redes sociales de Rioja Bus, donde se informó que la última salida desde cabecera se realizaría a las 21.30 horas, tanto en la ciudad Capital como en Chilecito, debido al encuentro que disputó la Selección Argentina por el Mundial 2026.
Si bien el fútbol despierta pasión y moviliza a millones de argentinos, la determinación de suspender anticipadamente un servicio público esencial provocó malestar entre numerosos usuarios que dependen diariamente del transporte urbano para regresar a sus hogares, asistir a sus trabajos o cumplir distintas actividades.
La medida afectó especialmente a trabajadores del sector comercial, gastronómico, de salud y de servicios que finalizaron sus jornadas laborales en horarios cercanos o posteriores al inicio del partido. Muchos de ellos se encontraron con la sorpresa de que no había colectivos disponibles para regresar a sus domicilios, debiendo caminar largas distancias, recurrir a remises o solicitar ayuda de familiares y amigos.
Desde distintos sectores surgieron cuestionamientos sobre la prioridad otorgada a un espectáculo deportivo por encima de una prestación pública que resulta indispensable para miles de riojanos. Los reclamos apuntan a que el servicio podría haberse mantenido con frecuencias reducidas o mediante guardias especiales, evitando dejar sin cobertura a los usuarios.
La situación reabre el debate sobre el funcionamiento de una empresa estatal financiada con recursos públicos y la responsabilidad de garantizar la movilidad de los ciudadanos, incluso durante eventos deportivos de gran convocatoria.
Mientras el país celebraba un nuevo compromiso mundialista de la Selección Argentina, numerosos riojanos quedaron varados en distintos puntos de la ciudad, enfrentando las consecuencias de una decisión que privilegió el espectáculo futbolístico por encima de la continuidad de un servicio esencial.
La polémica ya comenzó a trasladarse a las redes sociales, donde usuarios expresaron su indignación y reclamaron explicaciones a las autoridades provinciales y a los responsables de Rioja Bus por la interrupción anticipada del transporte público.
