Los mendocinos denuncian que fueron golpeados durante un interrogatorio por un supuesto robo de $24 millones. La noticia fue difundida por varios medios naciones.
Dos mendocinos oriundos de Guaymallén denunciaron haber sido víctimas de un violento procedimiento policial ocurrido en una zona limítrofe entre San Luis y La Rioja. Según la denuncia presentada por su defensa, fueron detenidos durante un operativo irregular, trasladados a una comisaría riojana y sometidos a golpes y torturas mientras eran interrogados por un supuesto robo de $24 millones.
Los damnificados son Diego Estrada, de 36 años, y Gerardo Mairán, de 42, quienes habían viajado durante el fin de semana largo hasta la localidad de Candelaria, en San Luis, para visitar a unos amigos.
Según relató su abogado, Nicolás Mercado, en diálogo con el Post de Mendoza, los hombres permanecieron desde el mediodía del domingo en la vivienda de un familia, donde pasaron la jornada. Sin embargo, cerca de las 2 de la madrugada del lunes 15, efectivos de la Policía de La Rioja irrumpieron en el domicilio.
“Irrumpen violentamente personal policial y procede a un allanamiento, pero lo hicieron sin orden“, aseguró Mercado, quien explicó que los efectivos pertenecían a la comisaría de Ulapes, departamento General San Martín, provincia de La Rioja.
El abogado sostuvo que el procedimiento ocurrió dentro de territorio sanluiseño y que los policías riojanos actuaron fuera de su jurisdicción y sin una orden.
El operativo habría estado relacionado con un robo ocurrido horas antes en un paraje cercano de La Rioja. Según la información aportada por la defensa, un ciudadano de esa provincia denunció el faltante de una suma cercana a los $24 millones.
Los policías habrían buscado a tres personas, pero finalmente detuvieron a Estrada y Mairán.
Luego del traslado hacia la dependencia policial de Ulapes, donde, según la denuncia, comenzaron los interrogatorios con golpes y torturas.
“Les preguntaban por el dinero, los comenzaron a golpear, los tiran al piso, los patean, los asfixian poniéndoles una bolsa en la cabeza y golpes eléctricos con una picana“, relató el abogado.
Según la denuncia, los hechos habrían ocurrido entre las 3 y las 6 de la mañana, momento en que se produjo un cambio de guardia y cesaron los maltratos.
Con el paso de las horas, ambos hombres debieron ser atendidos en centros de salud debido a los dolores que presentaban y quedaron hospitalizados con consigna policial.
La defensa presentó denuncias por privación ilegal de la libertad, apremios ilegales y torturas. Además, cuestionó que no existía una orden judicial de detención.
Mercado indicó que, tras solicitar informes, una jueza de instrucción confirmó que no había emitido ninguna orden para detener a los mendocinos. Ante esta situación, se ordenó la libertad de los hombres, aunque permanecieron internados por las lesiones sufridas.
El abogado también cuestionó la demora del fiscal interviniente para tomar declaraciones y avanzar con medidas de investigación.
Por ahora, la defensa sostiene que los policías actuaron de manera irregular y que sus clientes no tenían relación con el robo investigado. En tanto, los efectivos que participaron del operativo ilegal aún no ha sido identificados.
Con información de Mendoza Post
