La lucha contra el incendio forestal que afecta a la localidad de Guanchín, en el departamento Chilecito, sumó este martes un importante refuerzo aéreo con la llegada de tres aviones hidrantes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, en un intento por contener el avance de las llamas que ya arrasaron más de 900 hectáreas de vegetación y mantienen en vilo a pobladores y productores de la zona.

Las aeronaves, provenientes de las provincias de San Juan y San Luis, despegaron desde el aeródromo de Anguinán y comenzaron a operar sobre los sectores más comprometidos por el fuego. Según informaron las autoridades, uno de los aviones trabaja en la zona de la Estación 3 del histórico Cable Carril, mientras que los otros dos realizan descargas permanentes sobre el área de Guanchín, donde el incendio continúa activo y presenta focos de difícil acceso.

En tierra, más de 100 personas participan del operativo desplegado para intentar frenar el avance de las llamas. Brigadistas especializados, bomberos voluntarios, personal de Defensa Civil, efectivos de distintas fuerzas de seguridad, baqueanos y colaboradores autorizados trabajan de manera coordinada en condiciones extremas, enfrentando altas temperaturas, fuertes ráfagas de viento y una geografía montañosa que dificulta las tareas de control.

El siniestro ha generado una profunda preocupación entre los habitantes de la región, ya que además de la pérdida de flora nativa y pastizales, existe riesgo para viviendas rurales, animales y emprendimientos productivos de familias que dependen de la actividad agrícola y ganadera.

Las autoridades destacaron que el apoyo aéreo resulta fundamental para contener los focos más intensos y brindar respaldo a las cuadrillas que operan en la montaña. No obstante, advirtieron que la evolución del incendio dependerá en gran medida de las condiciones climáticas de las próximas horas.

De acuerdo con las primeras investigaciones, el fuego se habría originado por una fogata que no fue correctamente apagada. Esta hipótesis es analizada por los organismos competentes, que buscan determinar con precisión cómo se inició el siniestro.

Desde el Comité de Emergencia reiteraron el pedido a la población para extremar las medidas de prevención y evitar cualquier actividad que pueda generar focos ígneos, especialmente en zonas rurales y serranas donde la vegetación se encuentra extremadamente seca.

Mientras continúan las tareas de combate, la esperanza está puesta en el trabajo conjunto de los brigadistas y el apoyo de los aviones hidrantes, que por estas horas representan una herramienta clave para intentar frenar uno de los incendios forestales más importantes registrados en la región durante este año.