En el marco de las actividades organizadas por el 50° aniversario del martirio de monseñor Enrique Angelelli y los Beatos Riojanos, el diputado nacional Máximo Kirchner y el senador nacional Eduardo ‘Wado’ de Pedro arribaron este fin de semana a La Rioja para participar de los actos conmemorativos y acompañar la amplia convocatoria impulsada por distintos sectores del peronismo.
La presencia de ambos dirigentes nacionales generó una fuerte expectativa política, ya que se da en un contexto de reconfiguración interna del justicialismo y de creciente debate sobre el futuro del movimiento frente al gobierno del presidente Javier Milei. Además de participar de las actividades religiosas y culturales vinculadas a la figura de Angelelli, Kirchner y De Pedro mantendrán encuentros con dirigentes provinciales, referentes sociales, sindicales y militantes de distintos puntos del país que llegaron a la provincia para rendir homenaje al obispo riojano.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, se convirtió en uno de los principales anfitriones de la jornada, que reúne a sectores del peronismo, organizaciones de derechos humanos, movimientos sociales y representantes de la Iglesia comprometidos con el legado de Angelelli.
Una fecha de fuerte significado político y religioso
La conmemoración del cincuentenario del martirio de monseñor Enrique Angelelli adquiere este año una dimensión especial. El obispo riojano murió el 4 de agosto de 1976 en un hecho que la Justicia argentina determinó como un crimen de lesa humanidad perpetrado durante la última dictadura militar.
Su figura se transformó con el paso de los años en un símbolo de la defensa de los derechos humanos, la opción por los sectores más vulnerables y el compromiso social de la Iglesia. Junto a él son recordados los Beatos Riojanos, reconocidos por el Vaticano por haber sido víctimas de la persecución política y religiosa durante aquellos años.
La conmemoración fue la excusa para reunir a los dirigentes políticos kirchneristas para buscar la unidad del partido
La llegada de Máximo Kirchner y Wado de Pedro también es interpretada como una señal política hacia el interior del peronismo nacional. La Rioja se convirtió durante los últimos años en uno de los principales puntos de encuentro de dirigentes justicialistas críticos de las políticas económicas impulsadas por la Casa Rosada.
Fuentes partidarias señalaron que durante la estadía de los dirigentes nacionales se desarrollarán reuniones informales y encuentros con referentes de distintas provincias, en los que se analizará la situación social y económica del país, el escenario electoral y las estrategias de reorganización del espacio opositor.
La presencia de figuras de primera línea del kirchnerismo refuerza el carácter nacional que han adquirido los actos por Angelelli, transformando la conmemoración religiosa en un espacio de reflexión política y de encuentro para diversos sectores del movimiento peronista.
Con una importante participación de militantes, organizaciones sociales y delegaciones llegadas desde distintos puntos del país, La Rioja vuelve a posicionarse como escenario de una de las convocatorias políticas y religiosas más significativas del calendario peronista y de derechos humanos en Argentina.
