El brutal femicidio de Thiara Carrasco, la adolescente de 14 años asesinada hace dos años, ha dado un giro significativo con la incorporación de pruebas periciales determinantes.
El abogado querellante, Dr. Sergio Gómez, reveló dos pruebas fundamentales que consolidan la acusación contra Carlos Rivera, el principal sospechoso: la menor falleció antes de que su cuerpo fuera calcinado, y además fue víctima de una agresión sexual.
El informe histopatológico realizado por el médico forense reveló que Thiara murió por edema agudo pulmonar por asfixia y sofocación, con restos de hollín y carbón en su tráquea, indicando que la asfixia fue la causa final de su muerte. Este hallazgo es crucial, ya que el cuerpo de Thiara fue encontrado calcinado en un descampado el 23 de septiembre de 2023.
Además, la confirmación de ADN es irrefutable: los restos biológicos hallados en una prenda íntima de Thiara pertenecen a Carlos Rivera, quien se hacía pasar por pastor. “Esto confirma que ella ha sido víctima de un ataque sexual”, afirmó el Dr. Gómez.
Estas nuevas pruebas podrían configurar nuevos agravantes a la acusación de femicidio que ya pesa sobre Rivera, cuya pena es la prisión perpetua. La querella considera que concurren los agravantes de “criminis causa”, “alevosía” y “ensañamiento”.
El Dr. Gómez también resaltó la vulnerabilidad de Thiara, quien, debido a su edad y situación familiar, alternaba su convivencia entre sus padres separados. En este contexto, Rivera la habría captado bajo el pretexto de prácticas religiosas, aprovechandose su confianza.
El abogado querellante expresó su profunda consternación por la frialdad del crimen y el sufrimiento de Thiara. Reafirmó su compromiso inquebrantable con el padre de la víctima: “No voy a descansar… lo voy a hacer pagar y no voy a descansar hasta las últimas consecuencias”, sentenció Gómez.
Por otro lado, la jueza Gisella Flamini brindó detalles alarmantes sobre el estado de la víctima al momento de su muerte y los recientes hallazgos que complican aún más la situación del único acusado.
La Dra. Flamini explicó que el perito forense a cargo del análisis de los restos anatomopatológicos de la víctima encontró “restos de hollín en su tráquea y pulmones”. Este hallazgo es concluyente: la joven falleció producto de la inhalación de humo, lo que indica que estaba viva mientras su cuerpo era incinerado.