El hallazgo de restos humanos enterrados en el patio de una vivienda del barrio 13 de Enero encendió las alarmas de la Justicia y activó un importante despliegue pericial en la zona sur de la ciudad. Los huesos fueron encontrados por los dueños del inmueble mientras realizaban excavaciones para construir una pileta, lo que motivó una inmediata intervención policial.

Tras la notificación, la jueza María Cecilia Córdoba ordenó preservar el lugar y dio inicio a un procedimiento técnico a cargo de la Policía Técnica Judicial, con el acompañamiento de especialistas forenses. Desde entonces, el terreno permanece bajo custodia y con acceso restringido, mientras se realiza una inspección detallada del subsuelo.

Según las primeras actuaciones, entre los restos hallados se identificaron un cráneo, fragmentos de costillas y un fémur, lo que llevó a extremar los cuidados en la excavación. Los peritos trabajan con herramientas de precisión para no alterar la evidencia y garantizar la cadena de custodia, paso clave para cualquier análisis posterior.

El operativo se extenderá al menos hasta el viernes, momento en el que se prevé la intervención de una antropóloga forense, quien será la encargada de determinar la antigüedad de los restos y aportar datos que permitan establecer si se trata de una muerte reciente o de un entierro antiguo.

Mientras avanza la investigación, crece la expectativa entre los vecinos del sector, ubicado en cercanías de avenida Coronel Montes y Jorge Agüero, donde el movimiento policial y el hermetismo de los investigadores alimentan interrogantes. La definición forense será determinante para saber si el caso se vincula con una causa penal o si se trata de restos de larga data sin relevancia judicial.