Ubicado sobre la Ruta Nacional 38, Castro Barros es el primer pueblo riojano que aparece al ingresar a la provincia desde Córdoba. Sin embargo, esa posición estratégica contrasta de manera brutal con la realidad cotidiana de sus habitantes, marcada por el abandono municipal y provincial.
Un posteo en las redes sociales llamó la atención de usuarios, de un reclamo que se repite en varios pueblos de La Rioja. Abandono de las autoridades municipales y de provincia, y sin recursos para poder prosperar.
Las calles se encuentran en un estado crítico: cubiertas de malezas, sin mantenimiento ni obras básicas, evidenciando la ausencia total de políticas públicas. A este escenario se suma una decisión que generó profunda preocupación en la comunidad: la quita del puesto policial, dejando al pueblo sin presencia permanente de fuerzas de seguridad.
“La sensación es que nos dejaron solos. Ante cualquier emergencia, no tenemos a quién recurrir”, expresó un vecino. Actualmente, cualquier intervención policial depende de móviles que deben llegar desde Chañar o desde el límite provincial, lo que implica demoras graves en situaciones que requieren respuesta inmediata.
La falta de seguridad, sumada al deterioro urbano y a la nula presencia del Estado, refuerza la percepción de que Castro Barros fue directamente excluido de la agenda del municipio del departamento Belgrano y del Gobierno provincial.
La Estación Castro Barros, hoy deteriorada y sin actividad, se ha convertido en un símbolo del abandono que atraviesa todo el pueblo. Los vecinos reclaman respuestas concretas y acciones urgentes para recuperar servicios básicos y, sobre todo, seguridad.
Castro Barros no es solo un punto en el mapa: es una comunidad que exige ser vista, escuchada y atendida antes de que el olvido sea irreversible.
