Un hecho de extrema gravedad institucional sacude a La Rioja. Un enfermero que prestaba servicios en la Alcaidía Provincial fue detenido acusado de usurpar funciones públicas, haciéndose pasar por personal de la Policía Federal Argentina y de la Justicia Federal para extorsionar, amenazar y cobrar coimas a vecinos y presuntos delincuentes.
La maniobra salió a la luz tras una denuncia anónima presentada ante la Policía Federal, donde se advertía sobre un sujeto que se presentaba falsamente como funcionario federal para amedrentar personas. A partir de ese alerta, efectivos de la D.U.O.F. La Rioja iniciaron una investigación silenciosa y minuciosa, que permitió reconstruir su accionar delictivo.
Según se pudo establecer, el acusado realizaba denuncias truchas que luego utilizaba como herramienta de presión. Con esos expedientes apócrifos, exigía importantes sumas de dinero a cambio de supuestos “arreglos” para frenar causas judiciales inexistentes. Para reforzar sus amenazas, se presentaba como integrante de la Justicia Federal, otorgándose una falsa investidura de poder.
Pero el accionar iba aún más lejos. De acuerdo a la investigación, el sujeto también cobraba coimas a narcotraficantes, prometiendo protección, impunidad y el “archivo” de causas que nunca habían sido iniciadas.
Allanamientos y detención
Con las pruebas reunidas, el juez federal Daniel Herrera Piedrabuena ordenó dos allanamientos simultáneos: uno en el domicilio del acusado y otro en dependencias de la Alcaidía Provincial. Ambos procedimientos arrojaron resultados altamente positivos, con el secuestro de material probatorio clave para la causa.
Un dato que generó especial preocupación fue que el detenido tenía instaladas cámaras de seguridad en su vivienda, las cuales monitoreaba desde el interior para vigilar todos los movimientos de la cuadra y anticiparse ante cualquier posible operativo policial.
Vecinos que durante años fueron víctimas de amenazas, extorsiones y abusos, decidieron finalmente romper el silencio, aportando información decisiva que permitió avanzar en la investigación y concretar la detención.
Por el momento, los datos personales del acusado no fueron difundidos, pero el caso ya genera fuerte indignación social y deja al descubierto cómo, amparado en una falsa autoridad, logró sembrar miedo y obtener beneficios económicos durante un tiempo prolongado.
La causa continúa en manos de la Justicia Federal, mientras se analizan nuevas imputaciones y no se descarta la aparición de más víctimas.
