Luego de las intensas lluvias que provocaron inundaciones y el desborde de cauces en Villa Mazán, departamento Arauco, el panorama climático para los próximos días en La Rioja no ofrece un alivio inmediato. Según los pronósticos meteorológicos, continuará la inestabilidad, con probabilidad de nuevas lluvias y tormentas, algunas de ellas localmente intensas.

Las precipitaciones registradas en las últimas horas generaron serias complicaciones en la zona, con calles anegadas, viviendas afectadas y dificultades en la circulación. Equipos municipales, Defensa Civil y fuerzas de seguridad trabajan en tareas de asistencia, limpieza y monitoreo permanente de ríos y canales, ante el riesgo de nuevas crecidas.

De acuerdo a los informes meteorológicos para el centro y norte de la provincia, se espera que persista un patrón de tiempo inestable, influenciado por el ingreso de aire cálido y húmedo desde el norte del país. Este escenario favorece la formación de tormentas aisladas, que pueden registrarse de manera intermitente durante los próximos días, principalmente por la tarde y la noche.

Las temperaturas se mantendrán elevadas, con máximas que podrían superar los 30 grados, combinadas con altos niveles de humedad, lo que incrementa la sensación térmica y la probabilidad de fenómenos intensos en cortos períodos de tiempo. Recién hacia el fin de semana podría observarse una mejora temporaria, aunque no se descartan nuevas precipitaciones en el inicio de la próxima semana.

Desde los organismos oficiales recomiendan a la población extremar las precauciones, evitar circular por zonas inundadas, no cruzar ríos o badenes crecidos y mantenerse informados a través de los canales oficiales ante posibles alertas meteorológicas. La situación sigue siendo monitoreada minuto a minuto, especialmente en áreas rurales y sectores cercanos a cauces naturales.

Mientras avanzan las tareas de recuperación en Villa Mazán, las autoridades insisten en la importancia de la prevención y la responsabilidad individual para reducir riesgos ante un contexto climático que, por ahora, continuará siendo adverso.