Un vecino del macrocentro de la ciudad de La Rioja realizó una fuerte denuncia pública contra el Municipio Capital por la falta de respuestas ante una situación que pone en riesgo la seguridad de los transeúntes, a tan solo dos cuadras y media del edificio municipal.

El reclamo se centra en un árbol de más de 60 años y aproximadamente 15 metros de altura, ubicado sobre calle Copiapó, antes de llegar a Rosario Vera Peñaloza, cuya peligrosidad viene siendo advertida desde hace tiempo por los vecinos de la zona. Según detalló el denunciante, en los últimos dos meses se desprendieron al menos cuatro ramas de gran porte, algunas de ellas con capacidad de provocar lesiones graves o incluso una tragedia.

Pese a los reiterados pedidos de poda y extracción, realizados tanto de manera personal como colectiva, la respuesta de la Secretaría de Ambiente Municipal fue negativa. Incluso, desde el Municipio se envió un correo electrónico afirmando que “el incidente estaba solucionado”, algo que el vecino desmiente categóricamente.

La situación se agravó el sábado 31 de enero por la noche, cuando otra rama de gran tamaño cayó y provocó daños en el techo de la vivienda, dejando en evidencia que el problema sigue latente y sin solución real.

“Para el Municipio, venir y cortar ramas pequeñas o las de abajo es la solución, cuando el árbol sigue siendo un peligro constante”, expresó el vecino, quien además hizo responsable públicamente al Municipio Capital por cualquier daño material o físico que pueda ocasionar el árbol.

Como si esto fuera poco, en el mismo domicilio existe otro árbol aledaño que se encuentra cada vez más inclinado, tensionando todos los cables del tendido que pasan por el lugar, sin que los vecinos puedan intervenir debido a la exigencia de permisos y multas consideradas excesivas.

El denunciante aseguró contar con números de trámite, notas presentadas y firmadas por todos los vecinos, además de imágenes que documentan la caída de ramas y el estado de los árboles, material que ya fue elevado a las autoridades municipales.

La queja apunta directamente a la gestión del intendente Armando Molina y a la falta de presencia y prevención, incluso en una zona céntrica, a escasos metros del corazón administrativo de la ciudad.

“Cuando estos árboles causen daños mayores o lastimen a alguien, recién ese día van a aparecer”, advirtió el vecino, cansado de las respuestas a medias y del silencio oficial.