El clima de campaña anticipada que se respira en La Rioja sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de tensión política, esta vez con un cruce directo entre el oficialismo nacional y las gestiones locales del interior provincial. El presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem, salió con los tapones de punta contra autoridades municipales luego de las inundaciones y desbordes de ríos que golpearon a varias localidades, y puso el foco en un caso puntual: Olta.

El conflicto se trasladó al departamento General Belgrano, donde referentes de La Libertad Avanza Olta denunciaron que un sector crítico ubicado junto a la cancha del Club Joaquín se encuentra colapsado por basura y escombros, provocando filtraciones de agua de lluvia en viviendas de vecinos. Según el planteo, se trata de un reclamo vecinal que lleva más de un año sin respuesta, pese a la peligrosidad del punto y el riesgo que representa cada vez que llueve fuerte.

Menem recogió el reclamo y apuntó con dureza contra lo que definió como prioridades invertidas en la gestión municipal. “Para los festivales y la ‘joda’, las máquinas aparecen rápido; para problemas estructurales que afectan a vecinos, no hay respuestas”, disparó el dirigente libertario, marcando un contraste directo entre el uso de recursos para eventos y la falta de acción ante un problema de infraestructura básica.

En ese sentido, denunció que durante el reciente Festival del Reencuentro se utilizó maquinaria para acondicionar estacionamientos, pero se omitió la limpieza del desagüe que conecta con el río, una tarea clave para evitar desbordes y anegamientos. Para el titular de Diputados, el caso expone una lógica repetida en varios puntos del interior: reacción tardía cuando el daño ya está hecho y desinterés en la prevención.

En un movimiento que mezcla gestión, presión política y estrategia electoral, Menem confirmó además que la dirigencia local de La Libertad Avanza, con esfuerzo propio y colaboración de vecinos damnificados, contratará una pala cargadora privada para realizar el saneamiento que el municipio no ejecutó. “No nos corresponde, pero no podemos mirar para otro lado”, remarcó.

El legislador también vinculó la situación de Olta con lo ocurrido recientemente en Villa Mazán y advirtió que el problema no es solo el temporal, sino la falta de previsión. “Hay que adelantarse a los hechos para que no se repita. Esperamos que las autoridades estén a la altura de las circunstancias”, sentenció.

La movida de Menem apunta a capitalizar el malestar creciente de vecinos del interior frente a las contingencias climáticas de febrero, que volvieron a dejar expuesta la fragilidad de desagües, canales y obras inconclusas. Mientras el Gobierno provincial y los municipios activan el Comité de Emergencia (COE) para responder a crisis ya desatadas, el libertario apuesta a mostrarse en clave preventiva, con recursos propios, como una forma de marcar contraste en eficiencia y prioridades.

Desde el sector que acompaña a Menem insisten en que los municipios cuentan con los recursos y la responsabilidad legal de mantenimiento, y esperan que la acción privada funcione como un mensaje político directo: que el compromiso sea con los problemas estructurales que afectan a Olta y a tantas localidades del interior, y no solo con la logística de los eventos festivos.