“Uno está de vacaciones tranquilo para que vengan estos pendejos, estos rugbiers de mierda que piensan que porque andan en patota pueden venir y hacer esto. Miren el hematoma, tengo abierto toda la espalda. Estoy todo pinchado. Yo tengo a Jesús por eso no me pasó nada. Para vos. A vos te digo: piensen un poco las cosas, de onda le digo esas cosas. Esas personas no van a cambiar porque son una mierda. Pueden matar a alguien”.
Patricio Ledezma, el joven de 19 años que fue agredido por una patota a la salida del boliche La Cañada, en Tafí del Valle, relató lo ocurrido a través de un video que publicó en su cuenta de TikTok. En las imágenes se lo observa con múltiples golpes y lesiones visibles en el rostro.
Según contó, sufrió un hematoma y una hemorragia en uno de sus ojos, producto de la golpiza. “Yo tengo a Jesús conmigo, por eso no me pasó nada”, expresó en su testimonio, aunque advirtió que por la violencia del ataque estuvo cerca de perder el ojo o incluso la vida.
El hecho ocurrió durante el fin de semana, cuando el joven fue atacado por un grupo de aproximadamente 20 personas a la salida del local bailable. De acuerdo a lo que trascendió, los agresores serían jugadores de rugby pertenecientes a Huirapuca, de la ciudad de Concepción, quienes ya están siendo identificados por la Justicia. Hay dos detenidos.
El caso generó una fuerte conmoción y trajo a la memoria el asesinato de Fernando Báez Sosa, ocurrido en Villa Gesell en 2020, también a la salida de un boliche y perpetrado por un grupo de rugbiers. En tanto, la madre de Ledezma realizó la denuncia correspondiente y solicitó medidas urgentes contra los responsables del ataque.
En su testimonio, Ledezma repudió la agresión sufrida y sostuvo que salvó su vida de manera casi milagrosa. “Podría haber terminado mucho peor”, señaló, al tiempo que agradeció el acompañamiento recibido tras la difusión del caso.
