Vecinos de distintos sectores de la ciudad volvieron a expresar su malestar por el deterioro de los servicios esenciales en Capital, en especial por la falta de recolección de residuos, una situación que ya no se limita a casos aislados sino que comienza a repetirse con fuerza en varios barrios.

En las últimas horas, El Federal recibió mensajes de ciudadanos del barrio Hospital, quienes aseguran que llevan tres semanas sin que pase el camión recolector, lo que provocó una acumulación de basura en las calles y un escenario preocupante desde el punto de vista sanitario.

“Hace tres semanas que no pasan a recolectar la basura. Es un asco entre moscas, gusanos, mosquitos”, expresó una vecina indignada, al describir el estado actual del barrio.

La acumulación de residuos no es solo un tema de imagen urbana. En pleno verano, con altas temperaturas, la basura en descomposición se convierte en un foco directo de moscas, larvas, malos olores y proliferación de mosquitos, un punto alarmante en un contexto donde la prevención sanitaria debería ser prioridad.

La falta de recolección se transforma rápidamente en una cadena de consecuencias: calles sucias, contenedores desbordados, bolsas rotas por animales y vecinos obligados a convivir con un ambiente insalubre.

“Pagamos impuestos y no tenemos servicios”

El reclamo vecinal también apunta a una sensación que se repite cada vez más: la distancia entre lo que se paga y lo que se recibe.

“Pagamos los impuestos que nos piden y no tenemos el servicio”, remarcaron desde el barrio Hospital.

Pero la denuncia no se limita solo a la basura. Según el mismo testimonio, también existe una falta de respuesta por parte del municipio en cuestiones básicas como el alumbrado público, otro problema que se repite en distintos sectores de la Capital.

La falta de iluminación en calles y espacios barriales es una problemática histórica en Capital, pero los vecinos sostienen que lejos de mejorar, se profundiza.

El alumbrado público deficiente no solo afecta la calidad de vida: impacta en la seguridad, en la circulación nocturna y en la tranquilidad cotidiana de quienes vuelven tarde a sus casas o transitan por zonas con luminarias apagadas.

Lo que más preocupa a los vecinos es que se trata de servicios mínimos, esenciales, los más elementales para una ciudad: recolección de residuos, limpieza y alumbrado.

Sin embargo, los reclamos se acumulan como la basura misma, y la sensación general es que la Municipalidad de Capital no logra dar respuestas concretas, ni soluciones sostenidas. En ese marco, la ciudadanía se pregunta: ¿qué está pasando con la gestión municipal, si ni siquiera puede garantizar lo básico?

El mensaje recibido por este medio finaliza con un pedido directo:

“Por favor, si son tan amables en hacerlo público este pedido”.