Luego de su presentación en la Fiesta Nacional de la Chaya, el músico riojano Ramiro González publicó un extenso mensaje en redes sociales en el que se refirió a lo ocurrido durante el festival, explicó el sentido de sus declaraciones en el escenario y ratificó posición.

El episodio se produjo cuando, durante su show, dedicó una canción a la memoria de los desaparecidos y mencionó al obispo Enrique Angelelli. En ese contexto, cuestionó la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en el festival y sostuvo que su postura pública sobre la última dictadura militar es “negacionista”. Posteriormente, en declaraciones a medios locales, señaló: “No se puede minimizar, no se puede negar”.

En su publicación posterior, González agradeció los mensajes de apoyo recibidos tras el recital y se refirió a sus más de 30 años de trayectoria musical. También aludió a las críticas que recibió en redes sociales y expresó que prefiere no responder desde la confrontación, sino desde una posición de respeto.

El músico aclaró que no se identifica como peronista, aunque señaló que el peronismo ha tenido históricamente un peso relevante en la política de La Rioja. En el mismo mensaje, planteó una lectura personal sobre la historia provincial y nacional, y cuestionó políticas de privatización implementadas en los años 90, así como medidas actuales que —según su mirada— afectan a distintos sectores como la salud, la educación, los jubilados, los científicos y los trabajadores.

Las declaraciones se dieron en el marco de la visita institucional de Villarruel a La Rioja, donde mantuvo una agenda con el gobernador Ricardo Quintela y otras autoridades provinciales, además de participar de actividades oficiales y de la Fiesta Nacional de la Chaya.

En su mensaje, González reiteró que sus expresiones en el escenario se vinculan con su posicionamiento sobre los derechos humanos y la memoria histórica, y sostuvo que, desde su perspectiva, los crímenes de la última dictadura no deben relativizarse ni negarse.

Hola gente linda! Paso aquí a agradecer los saludos, los abrazos y los mensajes hermosos de estos días. Paso a dejar también unas palabras, estos 30 años con la música fueron y siguen siendo muy intensos y sacrificados, muchas horas haciendo cosas que no tienen nada que ver con la música ni la poesía. Recorriendo un país inmenso y hermoso, con gente bella, la más, y gente no tan bella, y otra sumida en una oscuridad total sin opción, mi capacidad de reacción a un monstruo que sacude la naturaleza, de la cual somos parte y precisamos para subsistir, en el único planeta habitable del universo cercano, inmensa suerte, hermosa suerte. A quienes destilan odio y me insultan gratuitamente, desconociendo mí persona y lo que hago cotidianamente, podría decirles que sigan con su odio, pero en lugar de eso les deseo de corazón que puedan salir de ese lugar donde nadie merece estar, que puedan abrazar otras realidades, y la vida les regale la bella posibilidad de hacer el bien para sentirse bien. Desde ese lugar les deseo lo mejor, yo que no soy peronista, nunca fui, o como dicen mis peronistas cercanos, nunca me di cuenta. Pero no dudo, al mirar la historia política de la provincia donde me tocó nacer, que el peronismo históricamente se impuso por sobre los demás partidos políticos. Tampoco puedo dejar de pensar que si los montoneros federales (Montoneros de verdad no como la ex ministra, libertarios de verdad y no de eslogan), con un amor por la patria grande como Felipe Varela, Facundo Quiroga, o Chacho Peñaloza, Indudablemente, igual que Angelellie, si stuvieran hoy aquí se levantarían a defender al pueblo de esos embates No me confundo, el peronismo también tuvo sus traidores en el innombrable ex presidente comprovinciano que desmanteló todas las políticas que Perón impulsó e hicieron grande a nuestro país en su momento, privatizando en la 90 las empresas estatales bajo las mismas prácticas que hoy intentan llevar a cabo, atacando a la salud, los docentes, los jubilados, los científicos y los trabajadores de a pie, procurando sacar una tajada de esas privatizaciones mediante procedimientos incompatibles con los cargos que ejercen. Serán felices, ¡gracias!