La senadora nacional por La Rioja, Florencia López, expresó con dureza su enojo contra los diputados peronistas que votaron a favor de la Reforma Laboral en el Congreso y protagonizó además un fuerte cruce con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, durante una reunión de comisión.

A través de su cuenta oficial en X, López no ahorró calificativos contra los legisladores que acompañaron la iniciativa impulsada por el oficialismo. “Después van a venir con la cola entre las piernas haciéndose los desentendidos del porqué del escarnio de los compañeros. Nunca más digan que son peronistas porque no lo son, manga de traidores, genuflexos, coimeros”, escribió, en un mensaje que rápidamente generó repercusiones dentro y fuera del espacio justicialista.

El enojo de la senadora se enmarca en la aprobación de la Reforma Laboral, una ley que dividió aguas dentro del peronismo y dejó expuestas profundas diferencias internas. Para López, el acompañamiento de algunos diputados que se identifican con el justicialismo representa una “traición” a los trabajadores y a la historia del movimiento.

La tensión política también se trasladó al ámbito parlamentario. En una reunión de comisión, López mantuvo un duro cruce con Bullrich, en el que cuestionó el avance de la reforma y el enfoque del Gobierno en materia de derechos laborales y conflictividad social. Según trascendió, el intercambio fue áspero y dejó en evidencia el clima de confrontación que atraviesa el debate.

En La Rioja, el posicionamiento de López fue interpretado como un mensaje directo hacia los sectores del peronismo que optaron por acompañar la norma, en contraposición con quienes sostienen que la reforma implica un retroceso en garantías históricas para los trabajadores.

La interna peronista, lejos de apaciguarse tras la votación, parece profundizarse. Las declaraciones de la senadora riojana no solo exponen la fractura, sino que anticipan un escenario de recriminaciones y pases de factura dentro del espacio.

Mientras tanto, la Reforma Laboral ya es ley, pero el costo político de su aprobación continúa sacudiendo al peronismo en todo el país.