[REDACCIÓN EL FEDERAL] El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, lanzó una dura advertencia sobre el rumbo del país y el futuro del Gobierno nacional. En una entrevista radial, el mandatario sostuvo que el actual modelo económico y político “está llevando a la Argentina a un proceso de destrucción social” y puso en duda que la administración de Javier Milei pueda completar su mandato hasta diciembre de 2027.

“Si seguimos así, llegamos a esa fecha con un país totalmente destruido y entregado”, afirmó Quintela, al tiempo que pidió “asumir una responsabilidad histórica” para frenar el rumbo que, según su diagnóstico, profundiza la desigualdad y la exclusión. En ese marco, comparó el escenario actual con la crisis de 2001 y advirtió que el deterioro social podría derivar en un “genocidio social” si no hay una intervención política fuerte.

El mandatario riojano enumeró como señales de alarma el avance de la desnutrición, el aumento de la mortalidad infantil y la falta de vacunas. Para Quintela, estos indicadores anticipan un escenario de emergencia social que exige una reacción coordinada del sistema político y de las organizaciones sindicales.

En otro tramo de la entrevista, Quintela cuestionó el endeudamiento externo tomado durante la presidencia de Mauricio Macri, en particular el crédito de 45 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional. Sostuvo que ese proceso debió ser investigado por la Justicia y reclamó que los responsables rindan cuentas por el destino de los fondos.

También cargó contra el funcionamiento del fuero federal de Comodoro Py, al que acusó de cerrar causas sensibles y responder a intereses sectoriales. Para el gobernador, la falta de independencia judicial impide avanzar en investigaciones sobre decisiones económicas de alto impacto para el país.

Frente al avance de las reformas impulsadas por el Gobierno nacional, Quintela convocó a una reacción conjunta de los gobernadores peronistas y de la Confederación General del Trabajo. Propuso un esquema de paros y movilizaciones progresivas para forzar cambios en las políticas actuales y reclamó que la dirigencia opositora asuma un rol de conducción frente al malestar social.

En esa línea, planteó la necesidad de reorganizar el peronismo desde una mirada nacional y cuestionó a los dirigentes que, según dijo, acompañan las reformas del oficialismo libertario. “El peronismo es un movimiento nacional y tiene que expresar una alternativa para todo el país”, remarcó.

Por último, el gobernador alertó sobre posibles riesgos para la soberanía nacional en regiones estratégicas como la Patagonia, las Islas Malvinas y la Antártida Argentina. Según Quintela, las políticas actuales podrían derivar en una pérdida de control sobre territorios clave si no hay una defensa activa del interés nacional.