Marcelo Segura, el hombre que agredió con un cabezazo al diputado nacional Federico Pelli, permanece aprehendido en la Comisaría de Concepción mientras se espera la audiencia judicial que definiría su situación procesal. La misma podría realizarse este viernes en los Tribunales de esa ciudad.

De acuerdo con fuentes tribunalicias, el acusado podría ser imputado por el delito de lesiones graves. Sin embargo, la calificación dependerá del informe del médico forense. En una primera evaluación, el especialista habría indicado que recién dentro de unos 20 días se podrá determinar con precisión la gravedad de las lesiones y las posibles secuelas que sufrió el legislador.

Al mismo tiempo, en el ámbito judicial también se analiza la posibilidad de que la causa pase a la Justicia Federal. Los denunciantes sostienen que el hecho debería investigarse en ese fuero debido a que la agresión ocurrió sobre la ruta nacional 157 y que la víctima es un diputado nacional. Esa definición también podría conocerse durante la jornada del viernes.

Mientras se espera la resolución judicial, en las últimas horas crecieron las versiones sobre quién es Marcelo Segura y cuál es su actividad.

Conocido en el ámbito político como “Pichón”, figura en registros laborales como personal del Superior Gobierno de la Provincia de Tucumán con un contrato de locación de servicios vigente desde 2023. Según esa información, cumpliría funciones como personal de seguridad del subsecretario de Coordinación del Ministerio del Interior, Miguel Vázquez.

Habitualmente se lo ve desempeñando tareas en dependencias del Ministerio del Interior ubicadas en parte del ex Predio Ferial. En ese ámbito también es conocido con el apodo de “Vikingo”, sobrenombre que le habrían puesto compañeros de trabajo.

En distintas fotografías y videos que circularon en redes sociales y actos oficiales, Segura aparece con frecuencia cerca de Vázquez y del ministro del Interior, Darío Monteros, durante recorridas y actividades institucionales.

Además, es un hombre vinculado desde hace décadas al peronismo tucumano. En las últimas horas se difundieron imágenes suyas participando de reuniones y actos partidarios junto a distintos dirigentes y ex funcionarios del justicialismo.

Respecto de sus antecedentes, en los registros judiciales figuran únicamente un par de contravenciones ocurridas hace más de treinta años. No obstante, su nombre habría sido mencionado en algunas investigaciones judiciales a lo largo del tiempo.

En la década de 1990 también habría tenido vínculos con el denominado “Clan Ale”, en la época en que integrantes de ese grupo conducían el club San Martín de Tucumán. Mientras tanto, su situación judicial continúa bajo análisis y en las próximas horas podría definirse si queda imputado formalmente y bajo qué figura penal avanzará la causa.