El traslado del sacerdote David Escalzo dispuesto por la diócesis riojana desató una fuerte reacción en la comunidad católica local, donde fieles manifestaron tristeza, desconcierto y enojo por la decisión atribuida al obispo Dante Braida.

La medida, que llega luego de acusaciones en su contra que habrían sido desestimadas por la Justicia, profundizó el malestar ante la falta de explicaciones oficiales.

El caso además sumó un dato clave en las últimas horas. Tras la denuncia impulsada por un cura párroco y la difusión de versiones en redes sociales, el fiscal general de la provincia, Javier Vallejos, recibió al padre David Escalzo, quien formuló una presentación por falsa información difundida públicamente. Desde el Ministerio Público fueron contundentes al señalar que no existe ninguna denuncia formal ni registro de hechos de abuso sexual contra el sacerdote.

El fiscal general de la provincia, Javier Vallejos, recibió al padre David Escalzo

A partir de esa situación, el fiscal general instruyó a los fiscales —en este caso al letrado de turno Luis Gonzales— para avanzar en la recepción y análisis de denuncias vinculadas a publicaciones en redes sociales. La medida apunta a investigar posibles delitos derivados de acusaciones falsas o “escraches” sin sustento, en un contexto donde, según se indicó, muchas personas creen que pueden difundir acusaciones inexistentes, como habría ocurrido con el padre Escalzo.

Pese a este escenario judicial, la diócesis resolvió igualmente el traslado del sacerdote, lo que incrementó el malestar entre los fieles. En redes sociales, decenas de personas expresaron su respaldo y cuestionaron con dureza la determinación episcopal. “Pensé que el señor obispo escuchaba a la comunidad… el padre David es uno de los pocos que donde va sus fieles lo siguen”, escribió una vecina. Otra fiel sostuvo que “no queda nada claro la decisión… esta medida arbitraria genera descontento y muchas preguntas sin respuesta”.

El reclamo más repetido apunta a la ausencia de fundamentos públicos. “¿De qué se lo acusa? ¿Tienen pruebas?”, preguntó una usuaria, mientras otros señalaron que la comunidad merece “una explicación clara y específica” para evitar especulaciones. También se multiplicaron las críticas a la conducción diocesana: “El obispo desilusiona al pueblo riojano con sus decisiones”, indicó un comentario, reflejando el tono predominante.

Muchos fieles destacaron el perfil pastoral del sacerdote y su capacidad de convocatoria, especialmente en las denominadas misas de sanación. “Es el único padre que hacía gustar de las misas”, “convocaba multitudes” y “acercaba a la gente a la Iglesia” fueron algunas de las expresiones que se repitieron entre quienes cuestionan el traslado.

El malestar también se relaciona con antecedentes similares. Algunos fieles recordaron que no es la primera vez que un sacerdote con fuerte acompañamiento popular es trasladado, lo que, según sostienen, termina alejando a la gente de las parroquias. “Siempre pasa cuando la gente se encariña con un cura, los trasladan”, señalaron.

Según se informó, el sacerdote será destinado a la capilla de las Hermanas Contemplativas, donde celebrará misa los domingos a las 9:30. Lejos de calmar los ánimos, el anuncio motivó a los fieles a organizarse para acompañarlo y mantener su apoyo en esta nueva etapa.

La falta de comunicación oficial de la diócesis alimenta las críticas hacia el obispo Dante Braida, a quien muchos reclaman mayor transparencia y diálogo con la comunidad. Mientras tanto, el traslado del padre David Escalzo continúa generando repercusiones y expone una creciente tensión entre la conducción eclesiástica y un sector importante de fieles riojanos.