La doctora Celeste Torres Herrera, representante de uno de los damnificados, reveló el “modus operandi” de un abogado riojano imputado por estafa: utilizaba cédulas judiciales falsas, con firmas apócrifas de jueces, para exigir importantes sumas de dinero en concepto de fianzas inexistentes.
El caso, que sacude al ámbito judicial de La Rioja, salió a la luz cuando un cliente —acusado en una causa de violencia de género— sospechó de los reiterados pedidos de dinero. El letrado le aseguraba que debía pagar una caución para no quedar detenido, presentándole documentación adulterada para respaldar la exigencia.
La maniobra quedó al descubierto cuando el propio damnificado consultó en el juzgado y confirmó que nunca se había solicitado ningún pago. Solo en ese caso, la estafa ronda los $1.300.000.
Torres Herrera advirtió que el delito prevé penas de 1 a 6 años de prisión y no descartó que la causa se amplíe por falsificación de documentos públicos. Además, señaló que el hecho afecta gravemente la confianza en el sistema judicial y podría derivar en sanciones del Colegio de Abogados, incluso la inhabilitación.
La querella convocó a posibles víctimas a presentarse, mientras se investiga si el acusado actuó solo o con complicidad interna. Por el momento, y hasta que haya una sentencia firme, se mantiene en reserva la identidad del imputado.
