Por Angel Flores
Mientras la minería se consolida como uno de los motores económicos más dinámicos de la Argentina, un informe difundido por La Nación+ pone en evidencia una realidad incómoda: varias provincias viven una verdadera “ola de inversiones”, pero La Rioja quedó afuera de ese mapa por no adherir al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
El trabajo describe un escenario de fuerte expansión del sector, impulsado por proyectos de litio, cobre y oro, con inversiones multimillonarias y una creciente demanda de mano de obra calificada. En ese contexto, los salarios mineros se ubican entre los más altos del país: en niveles jerárquicos o técnicos, los sueldos pueden alcanzar e incluso superar los $8 millones mensuales, con picos mucho mayores en cargos directivos.
Provincias que lideran la “ola minera”
El informe muestra con claridad qué distritos están capitalizando este boom:
- San Juan, líder absoluto con proyectos por más de USD 33.000 millones
- Salta y Catamarca, con fuerte desarrollo del litio
- Jujuy, consolidando su producción
- Neuquén y Río Negro, con inversiones crecientes
- Mendoza, que comienza a reactivar proyectos tras años de restricciones
Estas jurisdicciones concentran miles de empleos proyectados y flujos de inversión que transforman sus economías regionales.
En ese mapa, La Rioja aparece como una excepción: no cuenta con proyectos mineros bajo el esquema del RIGI, lo que la deja fuera de los beneficios fiscales, cambiarios y de estabilidad jurídica que hoy atraen capitales internacionales.
El informe es contundente al mostrar cómo provincias limítrofes —como San Juan y Catamarca— avanzan con megaproyectos y generación de empleo, mientras La Rioja no logra subirse a esa dinámica.
Uno de los puntos más impactantes del análisis es el nivel salarial del sector:
- Puestos técnicos en alta montaña: desde $6 millones
- Jefaturas: entre $8 y $10 millones
- Direcciones: hasta $20 millones o más
Además, la minería ya genera decenas de miles de empleos directos y podría duplicar esa cifra en los próximos años.
Esto explica por qué muchas provincias ven en la actividad una oportunidad clave para el desarrollo económico.
El informe también hace foco en la estructura del sector, señalando la existencia de unas 30 empresas con participación mayoritaria del Estado, que operan en distintas provincias articulando con capitales privados para impulsar proyectos estratégicos.
Este esquema mixto —Estado más inversión privada— es uno de los pilares del crecimiento que hoy exhibe la minería argentina.
La exclusión de La Rioja de esta “ola minera” vuelve a poner en discusión el modelo productivo de la provincia. Mientras otras regiones avanzan con inversiones, empleo y salarios de alto nivel, la provincia permanece al margen de un proceso que ya redefine la matriz económica del país.
El interrogante es inevitable: ¿se trata de una decisión estratégica o de una oportunidad perdida en uno de los momentos de mayor expansión minera de la Argentina?
