La provincia de La Rioja inició la semana con una noticia que vuelve a poner en el centro del debate la falta de responsabilidad al volante. Un adolescente de 16 años perdió la vida tras protagonizar un violento choque entre una motocicleta y una camioneta, en un siniestro que, según las autoridades, podría haberse evitado si se respetaban normas básicas de tránsito.

El ministro de Seguridad, Miguel Zárate, confirmó que el hecho fue registrado en su totalidad por las cámaras del sistema de emergencias 911, y que las imágenes son contundentes: el rodado menor circulaba sin luces, sus ocupantes no llevaban casco y, lo más grave, cruzó un semáforo en rojo.

“Es una noticia lamentable. Estamos ante un siniestro que se podría haber evitado simplemente respetando las normas”, expresó el funcionario, marcando con claridad el eje del problema: la imprudencia

Las imágenes, que generaron fuerte impacto tras su difusión, no solo permiten esclarecer lo ocurrido, sino que también exponen una conducta reiterada en la vía pública. “Si no hubiese existido esa cámara, hoy habría dudas sobre las responsabilidades. La evidencia muestra claramente que la moto cruza en rojo”, sostuvo Zárate, remarcando que será la Justicia la que determine las consecuencias legales.

Ministro de Seguridad, Miguel Zárate

Más allá del caso puntual, el ministro advirtió sobre un problema de fondo: la falta de cultura vial. Señaló que no se trata de un hecho aislado, sino de una conducta frecuente que incluye circular sin casco, sin iluminación y desobedecer señales básicas como los semáforos.

En ese contexto, anunció que el Concejo Deliberante ya aprobó un convenio que ampliará las facultades de control para la Policía. Una vez que entre en vigencia, los agentes podrán intervenir directamente ante infracciones en la vía pública, sin necesidad de operativos fijos. Además, adelantó que se prevé la instalación de más cámaras de seguridad en puntos estratégicos, en la medida en que los recursos lo permitan.

Finalmente, Zárate dejó un mensaje directo a la sociedad: “No podemos poner un policía en cada esquina. Si la gente no se cuida, si espera que no haya control para cruzar en rojo, es muy difícil evitar estas tragedias”.

El caso vuelve a dejar una enseñanza dura pero evidente: ignorar las normas de tránsito no es una falta menor. Es una decisión que puede costar la vida.