Preocupación en el departamento Sanagasta luego de que un vecino denunciara la aparición masiva de víboras yararás en distintos sectores de la localidad, especialmente en cercanías del barrio La Plaza y la zona de la planta potabilizadora.

El vecino Horacio Manghesi advirtió en diálogo con FM Ruta 99.7 que durante los últimos días se encontró con numerosas serpientes venenosas en distintos recorridos por la zona.

“Se me cruzaron varias en la zona del barrio La Plaza, cerca de la planta potable río arriba. Son todas yararás. Gente que anda caminando que se cuide porque son bastantes peligrosas”, expresó.

Según relató, la situación se repite desde hace varios días y aseguró haber visto entre 8 y 12 ejemplares. “En estos últimos días vengo cruzando más de 8 a 12 víboras que se me cruzaron”, sostuvo, indicando además que también fueron vistas en inmediaciones de la Banda.

Qué es la yarará y por qué es peligrosa

La yarará es una de las serpientes venenosas más peligrosas de Argentina. Su mordedura puede provocar intenso dolor, inflamación, hemorragias y complicaciones graves si la persona no recibe atención médica inmediata.

Especialistas recomiendan extremar cuidados en zonas rurales, cercanas a ríos, malezas, piedras y sectores húmedos, especialmente durante jornadas cálidas o luego de lluvias, cuando estos reptiles suelen desplazarse con mayor frecuencia.

Qué hacer si una persona es mordida por una yarará

Ante una posible picadura, es fundamental actuar rápido y mantener la calma:

  • Acudir de inmediato al hospital o centro de salud más cercano.
  • Mantener a la persona quieta y evitar que camine.
  • Retirar anillos, pulseras o elementos ajustados por la inflamación.
  • Lavar la zona únicamente con agua y jabón.
  • Intentar recordar las características de la serpiente, pero sin intentar capturarla.

Qué NO se debe hacer

  • No hacer torniquetes.
  • No cortar la herida.
  • No intentar succionar el veneno.
  • No colocar hielo ni alcohol.
  • No automedicarse.

Vecinos de Sanagasta solicitaron mayor control y limpieza en las zonas donde fueron vistas las serpientes, además de campañas preventivas para evitar accidentes, especialmente con niños y personas que realizan caminatas o actividades al aire libre.