[REDACCIÓN EL FEDERAL] El dirigente Raúl “Picudo” Carrizo volvió a quedar en el centro de la polémica tras protagonizar un siniestro vial en la Capital riojana. El episodio ocurrió sobre avenida Joaquín V. González, pasando Alberdi, donde el empresario y exdiputado terminó subiéndose a la vereda con su vehículo.

Según fuentes policiales consultadas por este medio, Carrizo se habría negado a realizar el test de alcoholemia, situación que en La Rioja equivale legalmente a un resultado positivo y habilita la aplicación de las sanciones más severas previstas por la ley de alcohol cero.

Testigos aseguraron además que, luego del choque, el conductor intentó retirarse del lugar, aunque efectivos policiales le habrían indicado que no podía hacerlo hasta finalizar las actuaciones correspondientes.

De acuerdo a las primeras hipótesis manejadas por la Policía, una de las posibilidades es que el conductor se haya quedado dormido al volante, aunque esa versión todavía no fue confirmada oficialmente.

La negativa a realizar el control de alcoholemia implica en la provincia la retención inmediata de la licencia de conducir y el secuestro del vehículo. Además, contempla multas económicas, junto con la obligación de realizar cursos de seguridad vial, según las fuentes.

Carrizo actualmente se encuentra vinculado al complejo turístico Huaco Lodge y en las últimas horas también había quedado expuesto públicamente por un fuerte cruce en redes sociales con el jefe de Gabinete provincial, Juan Luna Corzo.

En la discusión, un usuario cuestionó duramente al funcionario y mencionó a Carrizo. La respuesta de Luna Corzo rápidamente se viralizó: “Picudo, en vez de ofenderme, tus comentarios me enorgullecen. Sos todo lo que estoy en contra en la política”.

No es la primera vez que el nombre de Raúl Carrizo aparece ligado a hechos polémicos. En 2006, cuando era diputado provincial, fue destituido por la Cámara de Diputados de La Rioja por “inhabilidad moral”, luego de una denuncia por agresiones físicas contra una mujer en la vía pública.

En aquel episodio, la denunciante aseguró que Carrizo había orinado en la calle a la salida de un cumpleaños infantil y que posteriormente reaccionó de manera violenta cuando le recriminaron la situación. El caso generó un fuerte escándalo político y terminó con su expulsión de la Legislatura provincial.